Lo que nació como un secreto de verano ha estallado en las calles de Buenos Aires. Franco Colapinto, el hombre del momento en el automovilismo mundial, y Maia Reficco, la estrella argentina de Broadway, han decidido que ya no hay espacio para los escondites. A solo horas de su gran exhibición en la Ciudad, el piloto pilarense oficializó su relación con gestos que parecen sacados de una película de Hollywood.
El itinerario del amor: Helicóptero, campo y lujo
La pareja no escatimó en detalles para disfrutar su presente en el país, el sábado al mediodía, sorprendieron a todos al aterrizar en helicóptero en un exclusivo restaurante de Cardales para un almuerzo con amigos y familiares. Antes del glamour, compartieron la pasión de Franco en el kartódromo de Zárate, demostrando que Maia acompaña al piloto incluso en su hábitat natural.

La pareja se hospeda en el Palacio Duhau. Según trascendió, Franco sorprendió a la actriz con una suite decorada con pétalos de rosa en el jacuzzi y champagne para celebrar el reencuentro.
“Hipnotizada”: el video que se volvió viral
Las redes sociales explotaron con un video de la cuenta Farándula Show donde se ve a Maia mirando a Franco con una expresión de absoluta devoción. “Está hipnotizada”, comentaron los fans en X (Twitter), destacando la conexión y complicidad de la pareja.
Además, se confirmó que la relación ya tiene carácter formal: la madre de Franco se encuentra alojada en el mismo hotel, en una habitación del tercer piso, compartiendo el fin de semana con la pareja.

El blindaje de la F1
A pesar de la exposición, el entorno del piloto maneja la comunicación con cautela. Tras el ruido mediático que generó su vínculo con la “China” Suárez meses atrás, Colapinto mantendría un acuerdo de confidencialidad y perfil bajo con la Fórmula 1, lo que explica por qué la confirmación llega a través de imágenes casuales de fans y periodistas como Gustavo Méndez y Ángel de Brito, y no por posteos directos en sus redes.
