En medio de un escenario económico nacional cada vez más adverso, caracterizado por la caída en los ingresos y crecientes dificultades para sostener las finanzas, Santiago del Estero aparece como un modelo de solidez fiscal. Así lo advierte un informe difundido por el diario Clarín sobre la situación financiera de las provincias donde se puede observar el deterioro de las cuentas públicas en gran parte del país.
De acuerdo con los datos analizados en el mencionado reporte, nuestra provincia encabeza el ranking de las provincias que lograron sostener superávit fiscal durante el año 2025, alcanzando un notable 4,6%. Este indicador ubica a la provincia por encima de otros distritos que también registraron saldos positivos, aunque en menor medida, como Jujuy (3,1%), San Juan (1,4%) y Formosa (1,2%).
El resultado obtenido a nivel local cobra aún más relevancia al ser contrastado con la crítica situación que atraviesan otras provincias. El informe evidencia un escenario fuertemente dispar en las finanzas públicas subnacionales, con distritos que presentan déficits fiscales alarmantes, tales como Tierra del Fuego (16,4%), Santa Cruz (12,9%), Chubut (8%) y Chaco (7,3%). Estas cifras reflejan las severas dificultades que enfrentan muchas gobernaciones para equilibrar sus gastos ante la retracción de los recursos.
En este contexto complejo, el desempeño de Santiago del Estero es señalado como el reflejo de una administración ordenada y sostenible de los recursos públicos. La gestión financiera implementada permitió no solo mantener el equilibrio, sino generar un superávit considerable, blindando a la provincia contra los efectos más severos de la crisis económica nacional.
Por otra parte, el informe detalla que otras provincias lograron resultados positivos leves, como Neuquén (0,9%), Tucumán (0,6%) y Córdoba (0,5%), mientras que Salta alcanzó un estricto equilibrio fiscal (0,0%).
Desde el Gobierno de la Provincia de Santiago del Estero precisaron que estos indicadores fiscales positivos no son casuales, sino el resultado directo de políticas de administración responsable, una rigurosa planificación financiera y una fuerte inversión estratégica. Esta conjunción de factores es la que permite sostener el crecimiento, garantizar la prestación de servicios esenciales y continuar impulsando el desarrollo provincial, incluso en tiempos de incertidumbre económica general.
