Este 1 de mayo se cumplen 21 años del primer gol oficial de Lionel Messi con el Barcelona, un momento que marcó el comienzo de una de las historias más extraordinarias del fútbol mundial.
Aquel día, en la temporada 2004/05 de LaLiga, un joven Messi de apenas 17 años ingresó desde el banco en el Camp Nou, en un partido ante Albacete. Solo necesitó unos minutos para dejar su huella. Primero convirtió un gol que fue anulado por offside, pero poco después tendría revancha.
Tras un pase exquisito de Ronaldinho, dejó picar la pelota y definió con un toque sutil por encima del arquero. Fue el 2-0 definitivo y el primer capítulo de una carrera legendaria.
La imagen de Ronaldinho levantándolo en sus hombros quedó grabada para siempre, casi como una escena simbólica: el traspaso de la magia, el nacimiento de un nuevo ídolo.
A partir de ese momento, Messi inició un camino que lo llevó a convertirse en el jugador más importante de la historia del club catalán. En sus 16 temporadas en el primer equipo, rompió todos los récords: 778 partidos, 672 goles, 35 títulos y una colección interminable de logros individuales.
Hoy, con más de 900 goles en su carrera, aquel tanto no solo significó el primero, sino el punto de partida de una historia que cambió para siempre el fútbol. Una noche, un gol… y el nacimiento de una leyenda.
