Ya no roban vacas, ahora roban burros: investigan la existencia de un matadero clandestino en Salavina
Un operativo por abigeato en el paraje Cerrillos terminó exponiendo algo peor: restos de un animal recién faenado y señales de que el lugar funcionaba como matadero clandestino. La Departamental 15 y la Comisaría 39 trabajan para determinar si hay más involucrados en la maniobra.

La denuncia hablaba de dos burros robados, pero cuando los efectivos llegaron al lugar indicado en el paraje Cerrillos, departamento Salavina se encontraron con un escenario bastante macabro.

Ocurrió este viernes 1° de mayo, cerca de las 19:20, cuando personal de la Departamental 15 de Ojo de Agua y la Comisaría 39 de Los Telares ejecutó un allanamiento en una vivienda precaria de la zona, bajo directivas de la fiscalía de turno. El objetivo era dar con animales que productores rurales del paraje habían denunciado como robados en días previos.

Los burros aparecieron. Uno de pelaje moro blanco, otro pardo. Ambos coincidían con las descripciones aportadas por los damnificados. Hasta ahí, un procedimiento relativamente acotado en sus alcances. Pero la inspección del lugar deparó una maniobra que demandará una investigación más exhaustiva.

En el interior de la propiedad, los uniformados hallaron los restos de un tercer animal recientemente faenado. La evidencia instaló de inmediato una hipótesis que los investigadores ya evalúan con atención: el rancho no era solo un escondite para animales robados, sino un punto de faena clandestina donde las reses hurtadas eran sacrificadas y posiblemente comercializadas de manera ilegal en la zona.

El procedimiento no dejó detenidos en forma inmediata, pero la investigación sigue abierta. Las autoridades trabajan para establecer si el responsable del lugar actuaba en solitario o si existe una red más amplia detrás de la maniobra, con otros actores involucrados en el robo, la faena y la posterior venta de los animales.

Los dos burros recuperados fueron puestos a disposición de la fiscalía interviniente, mientras el caso queda en manos de la justicia para determinar las responsabilidades penales que correspondan.

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