La situación de Martín Demichelis en Mallorca se volvió crítica. El conjunto español perdió 2 a 0 frente a Levante en un duelo directo por la permanencia y quedó extremadamente comprometido a falta de una fecha para el cierre de La Liga.
La derrota golpeó fuerte porque se trataba de un rival que también pelea por evitar el descenso y dejó a los mallorquines en una posición muy complicada. Si bien todavía mantienen posibilidades matemáticas, ya no dependen de sí mismos y necesitarán una combinación de resultados muy favorable para seguir en Primera División.
En la última jornada, Mallorca deberá enfrentar a Real Oviedo, equipo que ya perdió la categoría. Sin embargo, incluso una victoria podría no alcanzar. Al mismo tiempo, Girona y Elche, otros dos equipos involucrados en la pelea, se enfrentarán entre sí en un duelo decisivo.
Además de ganar, el equipo de Demichelis necesita resultados ajenos y una diferencia amplia de goles para intentar superar a sus rivales en caso de igualdad de puntos, un escenario que hoy parece muy difícil.
Tras la derrota, el entrenador argentino habló sobre el complejo panorama y dejó en claro su deseo de continuar en el club: “Quiero quedarme y reconstruir pase lo que pase. Me siento feliz en la isla”, expresó.
Demichelis también reconoció que el futuro ya no depende únicamente de su equipo: “Hay que esperar el milagro matemático”, sostuvo.
Desde su llegada en marzo, el exentrenador de River dirigió once encuentros, con un saldo de cuatro victorias, tres empates y cuatro derrotas. Pese a algunos resultados importantes, como un triunfo frente al Real Madrid, no logró sacar al equipo de la zona comprometida.
Ahora Mallorca afrontará una última jornada cargada de tensión, aferrado a una posibilidad que parece cada vez más lejana.
