El reconocido científico y divulgador Diego Golombek participó este jueves de la segunda y última jornada del Smart City Expo Santiago del Estero 2026, donde presentó la charla “La Ciudad Circadiana. Influencia de los ritmos-relojes biológicos en la salud y en la sociedad. Cronobiología, ritmos biológicos y políticas públicas”.
Minutos antes de su exposición, dialogó en exclusiva con Info del Estero y se refirió a uno de los hábitos más característicos de la cultura santiagueña: la siesta. Lejos de cuestionarla, sostuvo que tiene fundamentos biológicos y climáticos.
“La ciencia no puede pasar por arriba de la cultura. La cultura es importantísima, y está claro que en el NOA la siesta es parte de esa cultura”, afirmó.
Golombek explicó que el cansancio después del mediodía responde a mecanismos naturales del organismo. “A todos nos agarra cansancio, nos agarra modorra después de comer, aunque no hayas comido. A las dos de la tarde tu cuerpo está fatigado y precisa recuperar el alerta”, señaló.
En ese sentido, indicó que “una de las formas de recuperar el alerta es con una siesta” y aclaró que, según los estudios científicos, “la siesta que más garpa, la que realmente recupera energía, es relativamente corta”.
Sin embargo, remarcó que las costumbres varían según la región y el clima. “En provincias y ciudades más norteñas, donde sobre todo en verano hace mucho calor, el cuerpo necesita gastar mucha energía para sacarse de ese calor. Una de las soluciones que desarrolló el cuerpo, no solamente el humano sino el de otros mamíferos, es parar, bajar la tasa metabólica”, explicó.
“Así que sí, podríamos darle una cierta evidencia científica a las siestas santiagueñas también”, agregó entre risas.
“Hay un gobierno que habla abiertamente en contra de la ciencia”
Durante la entrevista, el investigador también analizó la situación actual del sistema científico argentino y expresó una fuerte preocupación por el presente del sector. “Estamos en una etapa muy particular con respecto al desarrollo de la ciencia y la tecnología en Argentina porque hay dos problemas realmente muy graves”, sostuvo.
Por un lado, mencionó la crisis presupuestaria: “Claramente el presupuesto científico está en la lona. Los salarios científicos, los salarios del Conicet, han perdido casi un 40%”.
Además, recordó que las universidades nacionales también atraviesan dificultades económicas: “Podríamos hablar también de la educación superior, donde también se hace investigación”.
No obstante, aseguró que el problema más profundo es el ideológico. “Creo que por primera vez hay un gobierno nacional que abiertamente habla en contra de la ciencia, que niega la importancia de la ciencia y del conocimiento para el desarrollo productivo de un país”, afirmó.
En una de las declaraciones más contundentes de la entrevista, Golombek remarcó: “No hay país que se desarrolle sin ciencia y tecnología. Lo contrario es algo completamente ignorante”.
También consideró que esta situación podría dejar consecuencias a largo plazo: “La combinación de estas dos cuestiones, la presupuestaria y la ideológica, es una trampa muy complicada de la cual nos va a costar mucho salir”.
Finalmente, dejó una reflexión sobre el rol de la ciencia en el futuro del país: “A veces se dice que no hay que hacer ciencia porque somos un país pobre. Justamente para salir de la pobreza tenemos que hacer ciencia”.
