La Patagonia argentina lo hizo de nuevo. Un increíble hallazgo en la provincia de Chubut no solo sacó a la luz a una nueva especie de dinosaurio, sino que obligó a los científicos de todo el mundo a romper los libros de historia y empezar a reescribir lo que sabíamos sobre la evolución de estos gigantes.
Imaginá un animal de 20 metros de largo y unas 20 toneladas de peso (el equivalente a unos cuatro elefantes africanos juntos). Hasta ahí, parece un dinosaurio de cuello largo común y corriente, pero cuando los paleontólogos analizaron sus huesos, quedaron desconcertados. Su anatomía es un rompecabezas que no encaja en ninguna categoría conocida en el hemisferio sur. Su nombre científico es Bicharracosaurus dionidei, un dinosaurio que habitó la Tierra hace unos 155 millones de años y cuyo descubrimiento esconde una mezcla de misterio biológico.
Por un lado, algunas de sus vértebras son idénticas a las de los “diplodócidos” de Norteamérica (los famosos dinosaurios de cola inmensamente larga). Por el otro, el resto de su cuerpo se parece al “Giraffatitan”, un saurópodo de África. Son dos familias que la ciencia creía que habían evolucionado de formas completamente separadas, unidas en un solo cuerpo en nuestraPatagonia.
Además, los investigadores del CONICET, del Museo Paleontológico Egidio Feruglio (MEF) de Trelew y de la Universidad de Múnich confirmaron que el Bicharracosaurus es el primer braquiosáurido del período Jurásico descubierto en Sudamérica. Esto revoluciona las teorías sobre cómo se movían y distribuían estos titanes cuando los continentes aún estaban unidos en el supercontinente Gondwana.
El hallazgo publicado formalmente en la prestigiosa revista científica PeerJ, ya da la vuelta al mundo. Aunque los restos recuperados aportan información invaluable sobre la evolución temprana de los gigantes de cuello largo, los científicos todavía tienen una cuenta pendiente: encontrar el cráneo. Cuando esa pieza aparezca, se podrá revelar con exactitud cómo se alimentaba este “bicharraco” que llegó a cambiar la prehistoria para siempre.
