Al menos 90 trabajadores murieron durante una explosión de gas en una mina de Carbón en Liushenyu, situada en la provincia de Changzhi, en China. La tragedia ocurrida en la tarde del viernes, ya es considerada uno de los accidentes mineros más graves de los últimos años en el país asiático.
Según reportes oficiales, 201 personas lograron ser evacuadas con vida, mientras que equipos de emergencia todavía despliegan intensas labores de búsqueda para dar con el paradero de otros 9 mineros que permanecen desaparecidos.
De acuerdo con datos provistos por la agencia internacional de noticias EFE, el estallido sorprendió a un total de 247 operarios que se encontraban cumpliendo sus tareas en las profundidades del yacimiento. Tras la deflagración, los protocolos de emergencia permitieron evacuar con vida a 201 personas, mientras que otras 38 quedaron inicialmente atrapadas entre los escombros y las galerías colapsadas. Con el correr de las horas, las cuadrillas de salvamento lograron rescatar a parte de los sobrevivientes, aunque la cifra de víctimas fatales no ha dejado de aumentar.
El dramático relato de un sobreviviente
Las consecuencias de la acumulación de gases tóxicos fueron descritas en primera persona por Wang Yong, uno de los mineros que logró eludir la muerte. En declaraciones a la cadena televisiva estatal CCTV, el trabajador narró que se encontraba en su puesto cuando la galería comenzó a inundarse de una densa humareda, sin que mediara un estruendo previo.
“Olí algo como azufre, como cuando hay una voladura. Vi gente ahogada por el humo. Yo también me desmayé. Después de estar tumbado más de una hora, me desperté solo, desperté también a la gente que tenía al lado y salimos de la mina”, rememoró Yong sobre la desesperante secuencia.
Según reportaron los medios locales, la totalidad de los sobrevivientes rescatados fueron derivados de urgencia a centros hospitalarios de la región. La mayoría de los operarios ingresaron con cuadros severos de intoxicación por inhalación de gases, por lo que están siendo asistidos bajo estrictos tratamientos médicos especializados en oxigenoterapia hiperbárica.
El comunicado del Gobierno
La magnitud del desastre provocó la inmediata intervención de las máximas autoridades políticas de Pekín. El presidente chino, Xi Jinping, emitió un comunicado oficial en el que ordenó redoblar de manera urgente los esfuerzos en las tareas de rastrillaje para hallar a los desaparecidos, garantizar la máxima atención médica a los heridos y avanzar a paso firme en el esclarecimiento del hecho. En sintonía con la gravedad de la situación, el viceprimer ministro, Zhang Guoqing, se trasladó personalmente hasta la provincia de Changzhi para supervisar los operativos de rescate y coordinar la contención de las familias afectadas.
Por su parte, la agencia de noticias oficial Xinhua confirmó que las autoridades judiciales ya adoptaron las primeras medidas restrictivas. Un alto responsable de la firma operadora del yacimiento fue detenido y quedó “bajo estricto control de las autoridades” con el fin de iniciar las actuaciones penales correspondientes, determinar si existieron fallas de seguridad o negligencia empresarial, y establecer las causas precisas que desencadenaron la fatal explosión.
