Belgrano volvió a hacer historia frente a River. Como aquella tarde inolvidable de 2011 en el Monumental, el Pirata volvió a golpear al club de Núñez en un partido que quedará marcado para siempre en la memoria del fútbol argentino. Esta vez no fue un descenso: fue una final. Y terminó con el primer título nacional de AFA para el conjunto cordobés.
Hay historias que parecen quedar unidas para siempre. Y la de Belgrano con River ya ocupa un lugar especial dentro del fútbol argentino. Porque los dos momentos más importantes en la vida deportiva del club celeste tuvieron al Millonario del otro lado.
El primero ocurrió el 26 de junio de 2011, cuando el equipo dirigido por Ricardo Zielinski logró una hazaña histórica al mandar a River al descenso por primera vez. Aquella Promoción quedó grabada para siempre: triunfo 2-0 en Córdoba y empate 1-1 en el Monumental para decretar el 3-1 global que envió al gigante de Núñez a la Primera B Nacional.
Ese día cambió para siempre la historia del fútbol argentino y también la de Belgrano. El Pirata pasó de ser un equipo protagonista del ascenso a transformarse en un símbolo de una de las páginas más impactantes que recuerde el deporte nacional.
Quince años después, el destino volvió a cruzarlos en otra jornada decisiva. Esta vez en el Mario Alberto Kempes y con un título en juego. Belgrano venció 3-2 a River en la final del Torneo Apertura y consiguió la primera estrella nacional de su historia, además de asegurar su clasificación a la Copa Libertadores 2027.
Y como si el fútbol quisiera reforzar aún más las coincidencias, varios protagonistas se repitieron entre ambas historias.
El primero es Ricardo Zielinski. El “Ruso” volvió a ser el conductor del equipo cordobés en una tarde histórica frente a River, tal como había sucedido en 2011. Su figura quedó inevitablemente ligada a dos de los golpes más dolorosos que sufrió el club de Núñez en las últimas décadas.
A lo largo de su carrera, Zielinski construyó una relación muy particular con River. Enfrentó al Millonario en 23 oportunidades como entrenador y muchas de esas noches terminaron siendo incómodas para el conjunto de Núñez. Pero ninguna se compara con las dos que protagonizó al mando de Belgrano.
Otro nombre que aparece uniendo ambos capítulos es el de Juan Carlos Olave. El histórico arquero del ascenso de 2011 que incluso contuvo un penal frente a Pavone, hoy forma parte del cuerpo técnico de Zielinski y volvió a estar presente en una jornada inolvidable para el pueblo pirata.
También se repite Franco “Mudo” Vázquez. Uno de los grandes talentos de aquel Belgrano que mandó a River a la B volvió quince años después para ser protagonista de otro encuentro histórico. Esta vez, asistiendo a Nicolás “Uvita” Fernández en el gol que selló el 3-2 definitivo y desató la locura en Córdoba.
Entre aquellas lágrimas en el Monumental y esta fiesta en el Kempes pasaron 15 años, pero la sensación volvió a ser parecida para Belgrano: otra vez frente a River, otra vez en un partido decisivo y otra vez escribiendo la página más importante de su historia.
