Quimsa volvió a hacerse fuerte en el estadio Ciudad y derrotó 91 a 78 a Boca para quedarse con el segundo punto de las semifinales de la Liga Nacional. Tras el triunfo, tanto Lucas Victoriano como Diego Figueredo analizaron el rendimiento del equipo y destacaron el trabajo defensivo que viene sosteniendo la Fusión en la serie.
El base cordobés valoró especialmente la intensidad defensiva del equipo y aseguró que desde ahí nace gran parte del funcionamiento colectivo. “Estamos contentos por el resultado porque hicimos un muy buen trabajo defensivo, como en el primer partido, dejando al rival debajo de los 80 puntos. En ataque todo fluye porque marcamos el ritmo desde la defensa”, explicó Figueredo.
Además, resaltó la jerarquía del rival y la importancia de sostener el nivel físico durante toda la serie. “Nos enfrentamos a un rival que tiene puntos en todas las posiciones y cuentan con Cáffaro, que nos obliga a prestar mucha atención a la zona pintada. Por eso nuestra serie tiene que ser defensiva”, analizó.
Pensando en los próximos encuentros en La Bombonerita, Figueredo reconoció que el contexto será distinto, aunque remarcó que la presión estará repartida. “El viernes nos vamos a encontrar con una cancha explotada, pero sabemos que la presión será para los dos equipos”, sostuvo.
Por su parte, Lucas Victoriano destacó la inteligencia táctica que viene mostrando Quimsa ante uno de los equipos más fuertes de la competencia.
“Siempre los entrenadores apuntamos a manejar los ritmos de la serie y eso es lo que estamos buscando. Esta serie nos encuentra muy inteligentes frente a un Boca que se destaca justamente por su defensa y nosotros logramos anotarle 91 puntos”, señaló el entrenador tucumano.
A su vez, el DT también valoró el esfuerzo físico del plantel luego de la exigente serie que la Fusión disputó anteriormente frente a Instituto. “Venimos de una serie muy física ante Instituto, pero en estos partidos no se notó ese desgaste. Ahora buscaremos recuperarnos y seguir con la misma mentalidad”, comentó.
Finalmente, Victoriano destacó el compromiso del grupo y la ilusión que mantiene vivo al equipo en esta etapa decisiva del campeonato. “Muchas veces uno está cansado, pero la cabeza empuja. Nuestra ilusión y nuestro hambre nos llevan adelante y los jugadores están muy concentrados”, cerró.
Con la serie 2-0 a favor, Quimsa buscará dar el golpe definitivo este viernes desde las 22.15 cuando visite a Boca en La Bombonerita por el tercer juego de las semifinales.
