Un cabo de la Policía de la Provincia protagonizó un violento siniestro vial el miércoles por la noche en esta ciudad, tras colisionar la motocicleta en la que viajaba contra otro rodado similar. Tras el impacto, el test de alcoholemia confirmó que el funcionario público conducía bajo los efectos del alcohol. El hecho se registró alrededor de las 21:30 en la intersección de las calles España y Rondeau, en el barrio La Pileta, bajo la jurisdicción de la Comisaría Comunitaria N° 50.
Según el informe oficial, el funcionario implicado fue identificado como Sergio Nahuel Ruiz, de 31 años, quien se desempeña como cabo de la Policía de Santiago del Estero en la División Prevención de Seguridad Vial Capital. Ruiz circulaba por la calle España de oeste a este a bordo de una motocicleta Honda Bros roja, acompañado por su pareja, Silvia Santucho (38).
Al llegar al cruce con la calle Rondeau, y por causas que se investigan, el rodado fue impactado por una motocicleta Honda CG Titan verde. Este segundo vehículo era conducido por Enzo Emanuel Valdez (26), quien viajaba acompañado por un menor de 9 años.
Debido a la fuerza de la colisión, los cuatro ocupantes de las motocicletas sufrieron diversas heridas y debieron ser trasladados de urgencia al Centro Integral de Salud (CIS) Termas.
En el hospital, el personal de Seguridad Vial sometió a ambos conductores al test de alcoholemia. El examen arrojó resultado positivo para el cabo Ruiz, con un dosaje de 0,14 gramos de alcohol en sangre, mientras que el examen realizado a Valdez dio resultado negativo.
Los médicos informaron que cabo Ruiz sufrió traumatismo nasal y una sospecha de fractura, por lo que fue derivado a una interconsulta con un especialista en otorrinolaringología.
En el caso de Silvia Santucho, fue diagnosticada con politraumatismos y un traumatismo encéfalo craneano (TEC) leve, sin pérdida de conocimiento. Mientras que, Enzo Valdez resultó con politraumatismos y escoriaciones múltiples y el menor de 9 año sufrió escoriaciones leves en el rostro, las manos y las rodillas.
Luego de recibir las curaciones correspondientes y constatar que sus vidas no corrían peligro, todos los involucrados recibieron el alta médica.
El caso quedó en manos del fiscal de turno, el Dr. Emanuel Sabater. La autoridad judicial ordenó el secuestro preventivo de ambos motovehículos para peritajes, la certificación de los test de alcoholemia y el inicio inmediato de una Información Sumaria Judicial para determinar las responsabilidades penales y administrativas del efectivo policial.
