La derrota de Boca Juniors ante Universidad Católica por 1-0 en La Bombonera marcó mucho más que una eliminación en la Copa Libertadores. El ciclo de Claudio Úbeda como entrenador del Xeneize llegó a su fin y la dirigencia ya tomó la decisión de no renovarle el contrato, que vence a fines de junio.
El entrenador se retiró del estadio en medio de silbidos e insultos por parte de los hinchas, golpeados por una nueva decepción internacional. Con la caída frente al conjunto chileno, Boca finalizó tercero en el Grupo D y deberá disputar los playoffs de la Copa Sudamericana en el segundo semestre.
Aunque en conferencia de prensa evitó confirmar su salida, Úbeda dejó en claro que su continuidad dependía de los resultados. “No creo que sea el momento para hablar de esto. Tenemos que reunirnos, hablar y pensar en todo lo que pasó en este tiempo”, expresó al ser consultado sobre su futuro.
Luego, el DT agregó: “Siempre dependemos de los resultados, eso no depende de mí”.
Sin embargo, puertas adentro del club ya consideran terminado el ciclo del “Sifón”, luego de un semestre marcado por objetivos incumplidos y dos eliminaciones muy dolorosas jugando en condición de local.
Visiblemente afectado por la eliminación, Úbeda asumió la responsabilidad por el presente futbolístico del equipo. “Uno no encuentra palabras, nos quedamos con esa angustia por no haber avanzado”, señaló.
Además, reconoció las dificultades que atravesó el plantel por lesiones y suspensiones, aunque evitó escudarse en esos inconvenientes. “No es momento para poner excusas ni culpas. Asumimos la total responsabilidad del resultado”, afirmó.
En cuanto al análisis del encuentro frente a Universidad Católica, el entrenador admitió que a Boca le faltó claridad en ataque para romper el planteo defensivo del rival. “Buscábamos la victoria y no la conseguimos. En el segundo tiempo no llegábamos con mucha claridad. El rival hizo su negocio, se defendió bien y no pudimos”, explicó.
La eliminación dejó una marca negativa para el club, ya que Boca llevaba 32 años sin quedar afuera de la Copa Libertadores en fase de grupos. Además, se sumó a otro duro golpe sufrido este semestre: la eliminación frente a Huracán en los octavos de final del Torneo Apertura, también en La Bombonera.
Ahora, la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme deberá avanzar en la búsqueda de un nuevo entrenador para afrontar la segunda parte del año, donde el gran desafío será la Copa Sudamericana.
