Un camarista busca sancionar a jueces que filtren información a periodistas
Carlos Mahiques, presidente de la Sala III de la Cámara de Casación, reclamó abrir un debate institucional para regular la relación entre los magistrados y los medios de comunicación. En una dura nota, apuntó contra lo que denominó "periodismo oportunista y mercenario", denunció operaciones mediáticas y propuso crear una vocería oficial para frenar las descalificaciones y las filtraciones judiciales.

El presidente de la Sala III de la Cámara Federal de Casación Penal, Carlos Mahiques, solicitó formalmente que el máximo tribunal del país abra una discusión interna para regular el vínculo entre los magistrados y los medios de comunicación. Entre sus propuestas más drásticas, el camarista planteó la incorporación de sanciones éticas y disciplinarias para aquellos jueces que intercambien información confidencial o favores con periodistas.

La iniciativa fue remitida a través de una extensa nota interna dirigida al presidente de la Cámara Federal de Casación Penal, Diego Barroetaveña. En el escrito, Mahiques cuestionó con dureza lo que definió como una creciente campaña de “desinformación tóxica” direccionada contra integrantes del Poder Judicial.

Fuentes de los tribunales de Retiro señalaron que la presentación está fuertemente cruzada por la situación personal del propio magistrado, quien recientemente fue blanco de publicaciones periodísticas que recrearon supuestas fiestas compartidas con personajes del poder y dirigentes de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) bajo investigación.

En los pasillos de Casación, sin embargo, buscaron bajarle el tono al conflicto y argumentaron que el planteo de Mahiques surge de su propia experiencia personal en los medios —potenciada luego de que su hijo, Juan Bautista Mahiques, fuera designado como ministro de Justicia por el actual Gobierno— y que el verdadero trasfondo de la nota apunta a evaluar la necesidad de una vocería institucional.

Castigos éticos por usar “fuentes judiciales”

El núcleo más controvertido de la propuesta de Mahiques radica en el plano disciplinario, donde busca penalizar las conductas de los propios miembros de la judicatura que nutren el circuito informativo en las sombras.

“Debería igualmente considerarse la incorporación a los reglamentos de ciertas normas deontológicas acerca de las relaciones personales entre jueces y periodistas y sancionar éticamente como una grave falta el intercambio de información o de ‘favores’ que luego son utilizados por el periodismo como ‘fuentes judiciales’ no revelables que raramente se ajustan a la realidad”, sentenció el camarista en su texto.

Para el magistrado, existe una estrategia orientada a socavar la credibilidad de los tribunales mediante “operaciones montadas por la vía de la persecución mediática“. Según denunció, diversos comunicadores difunden de forma sistemática “información y publicaciones falsas, distorsionadas o erróneas”, deslizando sospechas y utilizando expresiones “pretendidamente sarcásticas o caricaturescas cuando no decididamente injuriosas” contra los jueces.

Una vocería oficial

Como contrapropuesta para contrarrestar las filtraciones y las interpretaciones de la prensa, Mahiques sugirió la creación de una estructura de comunicación centralizada dentro de la Cámara de Casación. Propuso un organismo de prensa oficial que se encargue de sistematizar, en tiempo y forma, la difusión objetiva de todas las sentencias y resoluciones emitidas por el tribunal.

El objetivo, según el magistrado, es ofrecerle a la ciudadanía una “fuente rigurosa, confiable y oficial“, disminuyendo de este modo la dependencia de los trascendidos de prensa.

Al justificar la necesidad de esta oficina técnica, el juez utilizó términos inusualmente severos hacia la prensa: “Frente al periodismo oportunista y mercenario, debe haber de este lado del estrado un interlocutor formado e informado”, lanzó, advirtiendo que la lógica de ciertos medios busca generar adhesión o rechazo emocional en la opinión pública en lugar de informar con rigor.

Hacia el cierre de su presentación, Mahiques alertó que las campañas que intentan “devaluar, silenciar o deslegitimar la voz de los jueces” terminan afectando la autoridad y el sentido del propio Poder Judicial como institución clave de la República. El debate y la aplicabilidad de las medidas propuestas quedaron ahora supeditados a la decisión del resto de los integrantes de la Cámara de Casación, quienes resolverán si dan curso o archivan el pedido.

 

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