Una sorpresiva e importante novedad sacudió el Mundo Boca tras la desvinculación de Claudio Úbeda de la dirección técnica. El presidente de la institución, Juan Román Riquelme, junto al Consejo de Fútbol, inclinaron la balanza y posicionaron a Rodolfo “El Vasco” Arruabarrena como el máximo candidato para asumir las riendas del primer equipo en Boca Predio. El ex lateral izquierdo, multicampeón bajo el ala de Carlos Bianchi, se encuentra libre tras finalizar su contrato con el Al-Taawoun FC de Arabia Saudita en 2024, lo que facilitaría un inminente contacto formal entre las partes.
La elección de Arruabarrena responde no solo a su profunda identificación con la camiseta xeneize —con la que conquistó la Copa Libertadores 2000 anotando dos goles históricos en la final de ida ante Palmeiras—, sino también a la estrecha relación personal que lo une con Riquelme desde la época en que fueron compañeros de plantel tanto en el club de La Ribera como durante cuatro exitosas temporadas en el Villarreal de España. A una década de haber iniciado su primer ciclo como DT del club (2014-2016), donde ostentó una efectividad superior al 68% y alzó dos títulos locales, el “Vasco” asoma como la opción más sólida y madura luego de descartarse las alternativas de Néstor Lorenzo y Luis Zubeldía por sus respectivos compromisos internacionales.
Los números de su primera etapa y las espinas superadas
El posible retorno de Rodolfo Arruabarrena al banco de suplentes de La Bombonera genera inevitables balances sobre lo que fue su primera experiencia como conductor táctico del club entre agosto de 2014 y principios de 2016. En aquellos años, el entrenador cosechó una estadística altamente positiva:
ESTADÍSTICAS DEL PRIMER CICLO DEL “VASCO” COMO DT DE BOCA:
• Partidos dirigidos: 75 encuentros oficiales.
• Resultados: 47 victorias, 13 empates y 15 derrotas.
• Efectividad total: 68,44% de los puntos obtenidos.
• Títulos logrados (2015): Campeonato de Primera División y Copa Argentina.
A pesar de las vueltas olímpicas de 2015, aquel proceso quedó marcado a fuego por las eliminaciones sufridas ante el River Plate de Marcelo Gallardo. Primero en las semifinales de la Copa Sudamericana 2014 y, posteriormente, en los octavos de final de la Copa Libertadores 2015, recordada mundialmente por el incidente del “gas pimienta” en La Bombonera que derivó en la descalificación de Boca por parte de la Conmebol. No obstante, la mesa chica del club entiende que el paso del tiempo y la madurez actual del técnico mitigan aquellos sinsabores del pasado.
Un largo recorrido por el fútbol de Medio Oriente
Desde que se despidió de la conducción xeneize en 2016, Arruabarrena nunca más volvió a dirigir en el ámbito local ni en el continente sudamericano, desarrollando una extensa trayectoria en ligas exóticas y de alta exigencia económica. Tras comandar a clubes como Al Wasl, Shabab Al-Ahli, Al-Rayyan de Qatar y Pyramids FC de Egipto, asumió el banco de la Selección de Emiratos Árabes Unidos entre 2022 y 2023, quedando a las puertas de la clasificación mundialista al caer en el repechaje frente a Australia.
Su última experiencia profesional finalizó hace un año y tres meses en el Al-Taawoun FC de Arabia Saudita, donde dirigió 29 partidos sumando 13 triunfos, 6 empates y 10 caídas. Su actual condición de director técnico libre acelera las gestiones de la dirigencia, que ya tachó de la lista a Néstor Lorenzo (enfocado con Colombia en el Mundial 2026), Luis Zubeldía (afianzado en Fluminense) y Eduardo Domínguez, de reciente desembarco en el Atlético Mineiro de Brasil.
El reencuentro de dos viejos conocidos
Si bien la sintonía futbolística y los años compartidos en Europa entre Riquelme y Arruabarrena pesan con fuerza a favor del “Vasco”, las negociaciones que se iniciarán de forma inminente contemplarán también viejos chispazos mediáticos. Durante la primera etapa del entrenador en el club, Román —ya retirado de las canchas— fue un crítico severo del rendimiento colectivo del equipo en diversas entrevistas televisivas. Limar aquellas asperezas y unificar criterios futbolísticos de cara al nuevo proyecto institucional será el primer gran paso para concretar el esperado retorno del ídolo al banco de suplentes de la institución.
