Luto a nivel nacional con el fallecimiento de Carlos Alberto Solari, fanático de Boca y devoto de Juan Román Riquelme, a quien conoció y con quien compartió una tarde inolvidable. Antes de convertirse en una de las figuras más influyentes de la música argentina, el “Indio” incluso intentó ser futbolista profesional.
En su libro “Recuerdos que mienten un poco” (Memorias en conversaciones con Marcelo Figueras), Solari recordó aquellos años de juventud y se describió como un futbolista aguerrido, repartidor de patadas al estilo de Eber Ludueña.
Ya lejos de las canchas, se proclamó como un “bostero incondicional” y nunca ocultó su admiración por Juan Román Riquelme. El actual presidente de Boca lo había invitado a participar de su despedida en La Bombonera, aunque el músico finalmente no asistió debido al bajo perfil que siempre mantuvo.
En distintas entrevistas, el artista reconoció que sufría con cada partido del conjunto azul y oro. También explicó que fueron pocas las veces que visitó La Bombonera, principalmente por la popularidad que alcanzó a lo largo de su carrera.
“Soy bostero y miro todos los partidos por TV. No voy a la cancha, porque soy fóbico”, confesó en una de sus declaraciones más recordadas.
El poema que el Indio le dedicó a Román
La admiración por Riquelme quedó reflejada en un texto que con el paso de los años se convirtió en una pieza emblemática para los hinchas de Boca.
Tras una extensa reflexión sobre el significado del arte y el rol de los artistas en la sociedad, Solari cerró su escrito con una frase que quedó inmortalizada:
“Ahora bien, luego de todo este parloteo con el que he jugado a describir lo que no me es propio, recién ahora veo que una definición ejemplar y clara me llega para acabar con este intento en vano. Y digo entonces: UN ARTISTA ES ROMÁN”.
Aquellas palabras resumieron la profunda admiración que el músico sentía por el talento y la personalidad futbolística de Riquelme.
Maradona, Huracán y otros vínculos con el fútbol
La relación de Solari con el fútbol también quedó marcada por otros episodios significativos.
Huracán llegó a lanzar una camiseta con un parche especial para recordar los 25 años de los históricos recitales de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota en el estadio Tomás Adolfo Ducó, un homenaje institucional que reflejó la trascendencia cultural del artista.
Por otra parte, Diego Maradona también le rindió homenaje durante su etapa como entrenador de Gimnasia y Esgrima La Plata. En una imagen que recorrió el país, el astro apareció luciendo una gorra con la cara del Indio.
Entre la música y el fútbol, Carlos Alberto Solari construyó una identidad que trascendió escenarios y estadios. Su amor por Boca, su admiración por Juan Román Riquelme y el respeto que despertó en figuras e instituciones del deporte forman parte de un legado que permanecerá vivo en la memoria popular.
