La música popular argentina atraviesa este viernes uno de los momentos más tristes de su historia. Carlos Alberto El Indio Solari, el mítico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y una de las figuras más enigmáticas e influyentes de la cultura nacional, falleció este viernes a los 77 años. La Justicia de la provincia de Buenos Aires abrió una investigación formal bajo la carátula de “averiguación de causales de muerte” para determinar con precisión científica los motivos de su deceso.
El hallazgo se produjo alrededor de las 8:00 de la mañana en la residencia del artista, ubicada en la calle Calixto Oyuela al 4000, en el partido de Ituzaingó. Según informaron fuentes judiciales, la cuidadora del músico ingresó a la propiedad para comenzar su jornada laboral y encontró al cantante tendido en el suelo en el sector del patio trasero, a escasos metros de la piscina.
Ante el escenario, la mujer se comunicó de urgencia con el equipo médico de emergencias privadas que asistía habitualmente al exlíder ricotero. Los profesionales se trasladaron con presteza hacia el domicilio, pero las maniobras resultaron en vano: a las 8:30 se dio aviso formal a las autoridades policiales y judiciales sobre el fallecimiento del ídolo.

El fiscal Lucio Rivero, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Descentralizada N.º 2 de Ituzaingó, acudió a la vivienda para coordinar las tareas periciales. Allí dispuso el traslado del cuerpo a la morgue de Ituzaingó para la realización de la autopsia correspondiente, una medida que se ejecuta por estricto protocolo legal ante muertes domiciliarias.
La reconstrucción preliminar efectuada por los investigadores en base a los últimos movimientos del cantante indica que durante la noche del jueves, el Indio Solari compartió una cena junto a su entorno familiar en el interior de la vivienda.
Posteriormente, se habría dirigido hacia el sector de la pileta de natación. Las primeras hipótesis médicas sugieren que, en ese lapso, el artista sufrió una descompensación aguda que le provocó la muerte en el jardín, lugar donde permaneció hasta ser divisado a la mañana siguiente.
Efectivos de la Policía Bonaerense montaron un exhaustivo cordón de seguridad en el barrio, interrumpiendo el tránsito vehicular en las arterias aledañas. La medida buscó contener la marea de seguidores que, apenas esparcida la noticia en los medios de comunicación, comenzó a peregrinar hacia las inmediaciones de la propiedad para brindarle un último e improvisado adiós a su referente.

El adiós a una leyenda de la contracultura
La última aparición pública del Indio Solari se había registrado en enero pasado, cuando envió un mensaje de agradecimiento al ser distinguido con el Doctorado Honoris Causa por parte de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Aquel reconocimiento institucional intentó plasmar el magnetismo singular de un artista cuya huella excedió por completo los márgenes de los escenarios, transformándose en una bandera de la contracultura y en un mito viviente del arte rioplatense.
Su leyenda comenzó a gestarse en la ciudad de La Plata en 1975, cuando junto al guitarrista Skay Beilinson fundó Los Redondos. La agrupación cimentó una propuesta estética y ética sin precedentes en el país, signada por la autogestión, la independencia absoluta de las corporaciones discográficas y una calculada distancia de los grandes medios masivos de comunicación. A lo largo de casi tres décadas, la banda parió nueve discos de estudio que alteraron la fisonomía del rock en español, con placas fundamentales como Oktubre, Un baión para el ojo idiota, ¡Bang! ¡Bang!… Estás liquidado y Luzbelito, antes de su traumática disolución en el año 2001.
Tras la ruptura, Solari inauguró en 2004 su etapa solista bajo el sello de “Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado” con el lanzamiento de El tesoro de los inocentes (Bingo Fuel). Su producción discográfica continuó con Porco Rex (2007), El perfume de la tempestad (2010), Pajaritos, bravos muchachitos (2013) y concluyó formalmente con El ruiseñor, el amor y la muerte en 2018. En este segundo ciclo, el magnetismo de sus composiciones poéticas y metafóricas siguió movilizando a multitudes inéditas en recitales históricos a lo largo y ancho del interior del país. Hoy, ante la confirmación de su partida, las plataformas digitales y las redes sociales se transformaron en un obituario masivo, urgente y cargado de dolor para honrar la memoria de la voz de varias generaciones.
