El femicidio de Florinda Albornoz, seguido del suicidio de su exesposo y victimario, Lucindo Rojas generó un profundo impacto en el paraje Lorena en el departamento Copo. El horroroso fue descubierto en la noche del jueves, luego de que la cuñada de la víctima hallara los cuerpos.
La reconstrucción judicial y policial determinó que la víctima de 49 años se despidió a la tarde de uno de sus cuatro hijos con la promesa de ir a revisar un rancho con zapallares a cuatro kilómetros de la vivienda junto a su expareja, Lucindo Enrique Rojas. Al caer el sol, y ante la falta de regreso de ambos, una cuñada de la mujer concurrió al sector y se topó con el macabro hallazgo.
Personal policial del destacamento de Ahí Veremos y de la División Criminalística arribaron al lugar durante la noche, seguidos en la madrugada por los fiscales intervinientes, Gabriel Gómez y Santiago Bridoux. En el terreno constataron que Florinda yacía entre las plantas de zapallo con un fuerte golpe en la nuca asestado desde atrás y dos heridas mortales de escopeta en el pecho. A solo 15 metros, Rojas se había colgado de la rama de un árbol con una soga, dejando tirada en el suelo la escopeta calibre 22 utilizada para el ataque.
Los testimonios recabados por la Fiscalía entre los pocos pobladores de este paraje —habitado por apenas ocho familias— coinciden en que la pareja llevaba adelante una separación en aparente paz y que los familiares directos aseguraban que “nunca se peleaban”.
Sin embargo, fuentes del caso revelaron que el hombre le había planteado reiterados condicionamientos a la mujer para evitar que abandonara el hogar conyugal bajo la advertencia: “Te vas, pero no te llevas a los chicos”.
Tras el peritaje en la escena del crimen, los cuerpos fueron trasladados en una unidad morguera hacia la Morgue Judicial del Hospital Independencia de la ciudad Capital para las autopsias de rigor, mientras los investigadores evalúan la factibilidad de realizar una “autopsia psicológica” para desentrañar el entramado de violencia previo, una tarea compleja dadas las limitaciones de conectividad y la falta de señal telefónica en el Impenetrable.
Contención para cuatro menores
El desenlace de violencia de género dejó a los cuatro hijos de la pareja —todos menores de edad— en una situación de absoluta desprotección y orfandad. Frente a esta emergencia civil, los fiscales Gómez y Bridoux dieron inmediata intervención a los gabinetes interdisciplinarios de la Dirección de la Niñez, Adolescencia y Familia (Dinaf) y de la Subsecretaría de la Niñez (Subnaf). Se espera que los técnicos de ambos organismos arriben a la zona el próximo lunes para coordinar las medidas de tutela, alimentación y educación de los niños.
En el plano judicial, los menores deberán brindar su testimonio formal mediante el sistema de Cámara Gesell asistidos por psicólogos, con el fin de aportar detalles sobre la convivencia diaria de sus progenitores que colaboren en el cierre del expediente. Paralelamente, el entorno comunitario asiste a los chicos para evitar que los hermanos mayores se vean obligados a abandonar la escolaridad para asumir la crianza de los más pequeños.
