Se consolida el rechazo a la gestión de Milei y otra figura oficial emerge como la mejor valorada
Una consultora señala que el presidente la imagen negativa del presidente alcanza el 55% y apunta contra la discusión económica y la pérdida de tolerancia social. Qué política del oficialismo se posiciona mejor.

El último estudio nacional de la consultora Giacobbe revela que el presidente Javier Milei posee un 55% de imagen negativa frente a un 34,2% de positiva, apalancado por la discusión económica y la pérdida de tolerancia social.

Asimismo, el informe refleja un marcado pesimismo sobre el futuro: casi el 58% de los consultados asegura que “lo peor está por venir”. En el oficialismo, la senadora Patricia Bullrich se ubica en la cima de las valoraciones, mientras que la oposición mantiene altos niveles de rechazo sin capitalizar de forma directa el desgaste gubernamental.

El escenario político y económico comienza a pasarle factura a la imagen del Gobierno nacional. De acuerdo con la última encuesta de alcance nacional realizada por la consultora Giacobbe entre el 29 de mayo y el 3 de junio de 2026, el debate por el rumbo económico y el impacto en el bolsillo de los ciudadanos ya condicionan de manera directa la lectura pública del oficialismo.

El relevamiento, basado en 2.500 casos recolectados a través de dispositivos móviles y con un margen de error del 2%, enciende alarmas en la Casa Rosada al mostrar una brecha creciente entre el relato de ordenamiento estatal y la percepción de la calle.

La figura presidencial acusa el desgaste de la administración de la crisis. Javier Milei registra actualmente un núcleo de imagen positiva del 34,2%, un 9,1% de valoración regular y un consolidado 55% de imagen negativa. Los analistas del informe destacan que los datos demuestran que el liderazgo del jefe de Estado ya no es evaluado únicamente bajo la identidad de la “fuerza del cambio”, sino que empieza a ser medido rigurosamente por los resultados materiales del programa de gobierno, reduciendo los márgenes de paciencia social.

Pesimismo social

El punto más crítico para la administración libertaria radica en las expectativas de la población a mediano plazo. Al ser consultados sobre el porvenir de la crisis, el 57,8% de los argentinos respondió que “lo peor está por venir”, frente a un 40,3% que considera que la etapa más dura ya fue superada, en tanto que un 1,9% prefirió no contestar.

Este diagnóstico de descontento se profundiza al evaluar la coyuntura económica actual, pues un 54,4% visualiza un deterioro. Un 39,8% de los encuestados evalúa que la situación empeora rápidamente, mientras que un 14,6% afirma que lo hace de manera lenta.

Solo un 12,7% percibe una mejora rápida y un 23,3% observa un avance lento. Mientras que una porción menor de la muestra (8,1%) no detecta variaciones en el rumbo de la actividad, los salarios y los precios.

El tablero oficialista y las internas de la valoración

Dentro de las filas de la administración central, el sondeo expone diferencias notables en el modo en que cada actor absorbe el clima general de época. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, se consolidó como la figura del oficialismo con mejor valoración relativa, cosechando un 38,8% de imagen positiva, un 9,9% regular y un 49,5% negativa.

Por debajo de su línea se ubica el vocero presidencial, Manuel Adorni, quien arrastra un 34,8% de adhesión positiva, un 8,7% regular y un 53,6% de rechazo negativo. El dato llamativo del esquema gubernamental lo aporta la vicepresidenta Victoria Villarruel, cuya valoración positiva cayó al 11%, registrando un 25,1% de imagen regular y un elevado 57,9% de negativa, con un 6% de encuestados que manifestaron no conocerla o evitaron responder.

La oposición bajo examen y las demandas sociales

El desgaste de la imagen presidencial no se traduce, al menos por el momento, en el surgimiento de una alternativa política dominante dentro del arco opositor, el cual continúa exhibiendo techos electorales bajos y niveles de rechazo considerables.

Cristina Fernández de Kirchner encabeza la lista y replica de forma casi idéntica la estructura del Presidente, con 34,2% de positiva, 9,1% regular y 55% de negativa. Myriam Bregman, por su parte, se posiciona competitivamente con un 32,3% de imagen positiva, 14,2% regular y 44,9% negativa.

Mientras que Axel Kicillof alcanza un 29,2% de valoración positiva, 13,2% regular y un 55,8% de rechazo negativo. Por último, Mauricio Macri cierra la nómina de los dirigentes evaluados con un piso de 13,9% de positiva y un rechazo del 62,5%.

Finalmente, el estudio procesó las principales preocupaciones ciudadanas a través de una nube de palabras. El término “Corrupción” emergió como la mención más destacada por los encuestados, seguida de cerca por conceptos de raíz económica e institucional como “Milei”, “economía”, “desempleo”, “pobreza”, “kirchnerismo”, “salarios” e “inseguridad”.

La dispersión de estas problemáticas expone que el malestar social convive con demandas de transparencia cruzadas, situando al Gobierno ante la necesidad imperiosa de que las variables macroeconómicas se traduzcan en una mejora real y cotidiana en los ingresos de la población.

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