A pocos días del inicio del Mundial 2026, una preocupación empieza a ganar protagonismo más allá de lo futbolístico. Las altas temperaturas que se esperan en Estados Unidos podrían convertirse en un factor determinante durante la competencia y la Selección Argentina aparece entre los equipos más expuestos a esa situación.
La advertencia surge de un informe elaborado por científicos del World Weather Attribution (WWA), que analizó las condiciones climáticas previstas para los 104 partidos de la Copa del Mundo que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
Según el estudio, 26 encuentros presentan probabilidades elevadas de jugarse bajo condiciones consideradas riesgosas para la salud de futbolistas e hinchas. Para realizar la evaluación se utilizó el índice WBGT, una medición que no solo contempla la temperatura ambiente, sino también factores como la humedad, la radiación solar y la velocidad del viento.
Dentro de ese grupo aparece la Selección Argentina. De hecho, el partido frente a Austria, programado para el 22 de junio en Dallas, figura entre los encuentros con mayor riesgo de toda la competencia. El informe señala que existe un 100% de probabilidades de superar los 26 grados WBGT, el umbral a partir del cual FIFPRO considera que pueden existir riesgos para la salud y el rendimiento de los futbolistas. Incluso, hay un 21,6% de posibilidades de que se superen los 28 grados WBGT, un nivel que representa condiciones de calor extremo para la práctica deportiva.
Para tener una referencia, un registro de 28 grados WBGT equivale aproximadamente a 38 grados de temperatura en un clima seco o a 30 grados con niveles elevados de humedad, condiciones que generan un importante estrés físico para los deportistas. Por eso, organismos como FIFPRO consideran que superar los 26 grados WBGT ya implica un escenario que requiere medidas especiales de prevención.
El encuentro ante Jordania, previsto para el 27 de junio también en Dallas, presenta un 24,1% de probabilidades de superar ese umbral, mientras que el debut frente a Argelia en Kansas City tiene un 13,8%.
Aunque tanto el duelo ante Austria como el de Jordania se jugarán en el AT&T Stadium, un recinto techado y con aire acondicionado, la situación genera preocupación en los especialistas por el impacto que las altas temperaturas pueden tener en el rendimiento físico.
Los médicos deportivos advierten que el calor extremo puede provocar una disminución en la intensidad de juego, mayor desgaste muscular y aumentar el riesgo de deshidratación, calambres, golpes de calor e incluso desmayos.
La preocupación no es nueva. Apenas se realizó el sorteo del Mundial, Lionel Scaloni ya había hecho referencia al tema. “Vamos a jugar en lugares de mucho calor y eso puede influir. Esperemos que el cronograma sea un poco benévolo y podamos jugar en horarios donde se pueda desarrollar el fútbol”, había manifestado el entrenador argentino.
Ante este escenario, la FIFA ya confirmó que por primera vez en la historia de los Mundiales se implementará una pausa de hidratación de tres minutos durante los encuentros.
