A pocos días de la trágica muerte de Mariana Lourdes Ibáñez, la joven que perdió la vida tras ser atropellada el pasado fin de semana en la esquina de Belgrano y Congreso por un conductor que, según la investigación, manejaba bajo los efectos del alcohol, su familia intenta atravesar uno de los momentos más dolorosos de su vida.
En diálogo exclusivo con Primera Mañana, el programa de Info Stream que se emite de 7 a 9, Santiago Ibáñez, hermano de la víctima, compartió un emotivo testimonio sobre quién era Mariana y cómo enfrenta la familia esta irreparable pérdida.


“La verdad que estamos atravesando una situación devastadora que nos ha golpeado profundamente a toda la familia, especialmente por la forma en que se ha dado”, expresó conmovido.
Santiago recordó que la tragedia llega en un contexto especialmente difícil para sus seres queridos. “Hace dos años hemos perdido a nuestra mamá a causa del cáncer y todavía estamos tratando de llevar ese dolor, cuando hoy nos estamos enfrentando a otra tragedia. Va a ser muy difícil volver a salir adelante con todo esto”, lamentó.
Mariana, una joven muy querida con un sueño truncado
Al hablar de su hermana, la describió como una persona alegre, solidaria y muy querida por quienes tuvieron la oportunidad de conocerla.
“Mariana era una persona muy alegre, trabajadora. Siempre estaba dispuesta a ayudar. Le gustaba compartir mucho con sus amigos, viajar y disfrutar la vida”, relató.
Entre los recuerdos más recientes, destacó un viaje que había realizado apenas una semana antes de su fallecimiento. “Había viajado al Festival del Cuarteto y volvió muy contenta porque la había pasado muy bien, compartiendo con amigos y conociendo gente nueva. Era muy sociable”, recordó.

Santiago también habló de los proyectos que Mariana tenía para los próximos meses. Contó que ambos habían conversado sobre la posibilidad de que retomara sus estudios y pudiera finalizar una carrera que había quedado pendiente.
“Ya estaba todo organizado para que ella retome su carrera y pueda terminar de estudiar. Era cuestión de que empiece nada más”, señaló.
Además, explicó que uno de los grandes objetivos de Mariana era acompañar a su hermana menor durante su último año de secundaria.
“Hablábamos mucho de acompañar a nuestra hermana, que está cursando su último año. Queríamos que la pase bien y que tenga todo para disfrutar esa etapa con sus compañeros”, expresó.
Finalmente, en nombre de toda la familia, agradeció las innumerables muestras de afecto recibidas desde que se conoció la noticia.
“Quiero agradecer profundamente a nuestra familia, amigos, vecinos, compañeros de la farmacia, del colegio y a todas las personas que nos han brindado su apoyo y su cariño”, manifestó.
También destacó el acompañamiento del personal de la Comisaría Seccional Primera y la predisposición de la fiscal Belkis Alderete durante el avance de la investigación.
“Gracias a cada persona que nos acompañó con un mensaje, una llamada, una oración o un gesto de apoyo. En momentos como este, ese cariño es fundamental para poder seguir adelante”, concluyó.
Mientras la causa judicial continúa su curso, familiares, amigos y allegados siguen despidiendo a Mariana Ibáñez, una joven cuya partida repentina dejó una profunda huella en quienes compartieron parte de su vida.
