La investigación por la muerte de Lucas Damián Roldán, de 30 años, sumó nuevos elementos en las últimas horas y revela una compleja trama atravesada por conflictos personales, consumo de drogas, presunta comercialización de estupefacientes y violentas disputas que terminaron con un homicidio en la ciudad de La Banda.
El hecho ocurrió durante la madrugada del lunes en el barrio Bajo de Vértiz y es investigado por personal del Departamento Homicidios y Delitos Complejos junto con la Fiscalía interviniente.
Según las primeras averiguaciones, todo comenzó cerca de las 4.15 en una vivienda ubicada sobre calle Aconcagua al 600, donde varias personas compartían bebidas alcohólicas. En ese contexto, Roldán se presentó en el lugar y se produjo una situación que derivó en una violenta pelea.
De acuerdo con una de las versiones incorporadas al expediente, la víctima habría intentado recuperar un teléfono celular y se generó un enfrentamiento con algunos de los presentes. La situación escaló rápidamente y continuó fuera de la vivienda.
Los investigadores intentan establecer con precisión qué ocurrió durante los minutos posteriores. Testimonios incorporados a la causa señalan que Roldán fue perseguido y atacado por varias personas.
Durante la gresca, uno de los involucrados, identificado como Pablo Sayago, sufrió graves lesiones en la cabeza y debió ser trasladado al Centro Integral de Salud Banda, donde permanece internado bajo custodia policial. Roldán, en tanto, recibió una herida de arma blanca en el cuello y otras lesiones compatibles con una agresión física. Herido de gravedad, logró caminar hasta la vivienda de un familiar ubicada en otro sector de la ciudad, donde finalmente se desplomó. Cuando el personal policial y sanitario llegó al lugar, el joven ya no presentaba signos vitales.
Con el avance de las pesquisas, la hipótesis inicial de una simple pelea por un celular comenzó a perder fuerza. Fuentes ligadas a la causa indicaron que los investigadores analizan la participación de varias personas en la agresión y no descartan que el conflicto esté vinculado con actividades relacionadas al narcomenudeo.
Durante los procedimientos realizados en el domicilio donde se habría iniciado el conflicto, los efectivos secuestraron elementos de interés para la investigación y demoraron a algunos sospechosos. Uno de los puntos que también forma parte de las averiguaciones es la utilización de la vivienda como lugar de reuniones vinculadas a prácticas religiosas de culto umbanda.
Lucas Roldán tenía 30 años y registraba antecedentes por distintos delitos contra la propiedad, según fuentes policiales. Además, era conocido por problemas de consumo de sustancias y por frecuentar ambientes relacionados con el narcomenudeo.
No obstante, los investigadores aclararon que esos antecedentes no constituyen prueba alguna sobre las circunstancias del homicidio y que el objetivo principal es determinar quién o quiénes participaron del ataque que terminó con su vida.
Tras conocerse el desenlace fatal, la zona quedó envuelta en un clima de tensión. Familiares y allegados de la víctima protagonizaron momentos de enojo y reclamaron justicia por lo ocurrido.
