El arquitecto santiagueño, Eduardo Ignacio Murias, detenido en el Estado de Minas Gerais, Brasil, desde el pasado 25 de mayo 2026, por injuria racial, sufre un nuevo revés judicial ya que el juez a cargo de la causa decidió rechazar otra vez el pedido de revocación de la prisión preventiva que había presentado la defensa del santiagueño de 63 años.
El juez argumentó que la gravedad de la conducta imputada, el riesgo de reiteración delictiva y, sobre todo, el peligro de fuga, son claves para determinar qué Murias siga en prisión a pesar de las denuncias por parte de sus abogados, respecto a supuestos maltratos dentro de la cárcel.
Particularmente sobre las denuncias de maltrato, la justicia determinó que se realice un examen de cuerpo del delito sobre el detenido para documentar posibles lesiones y que adopte las medidas necesarias para su traslado de celda, a fin de resguardar su integridad física.

Vale recordar que Murias está imputado bajo el delito de injuria racial (que la legislación brasileña equipara al racismo y considera un delito grave, no excarcelable y sin prescripción) tras haber fotografiado a un nene de 7 años en un tren turístico y haber enviado mensajes aberrantes por WhatsApp diciendo que lo podía “llevar de esclavo”.
Cuántos años de prisión podría recibir Murias
De acuerdo con el plexo legal vigente en el vecino país, Eduardo Murias enfrenta un panorama judicial extremadamente complejo. El núcleo de la acusación se sostiene sobre la Ley Nº 14.532, sancionada en enero de 2023 por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Esta histórica reforma modificó la Ley de Delitos Raciales (Ley 7.716/89) e introdujo el Artículo 2º-A, el cual elevó sustancialmente las penas para el delito de injuria racial, estableciendo una escala penal que va desde los 2 hasta los 5 años de prisión efectiva, además de la aplicación de severas multas económicas.
