El fenómeno del dolor colectivo: cómo impacta en la sociedad la muerte de un ídolo popular
Tras el reciente fallecimiento del Indio Solari, el psicoanalista Juan Leopoldo Llamas pasó por el estudio de La Tarde de Info para reflexionar sobre el duelo social, la mística ricotera y el poder sanador de los rituales compartidos frente al rechazo de ciertos sectores.

El fallecimiento de una figura pública de la magnitud del Indio Solari paralizó el pulso cultural del país y generó un impacto emocional masivo. En las redes sociales y los medios de comunicación comenzaron a replicarse conceptos profundos como “pueblo”, “comunidad”, “patria” y “nación” para dimensionar las masivas muestras de afecto. El fenómeno evoca de forma inmediata las históricas e icónicas despedidas populares que conmovieron a la Argentina, tales como los velorios de Néstor Kirchner y de Diego Armando Maradona.

Para abordar la complejidad de este proceso desde una perspectiva clínica y humana, el living del programa recibió en su habitual Consultorio Psicológico al psicoanalista Juan Leopoldo Ramos. El especialista desmenuzó las razones de esta movilización sin precedentes, el funcionamiento del duelo en el plano colectivo y los mecanismos psíquicos que ligan a las personas con la lírica de sus artistas más queridos.

La lírica de la resistencia y el tributo de la masa

Al analizar la masividad de la convocatoria, Ramos puntualizó que la obra de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado posee una impronta filosófica que cala hondo en las subjetividades, cruzando de manera transversal todas las escalas socioeconómicas y formativas: “En la mitología ricotera hay un canto explícito a la defensa de lo propio y una fuerte apuesta por la vida. Sus letras permanentemente nos alertan sobre el peligro de posicionarnos como esclavos, de vendernos o de dejarnos doblegar ante el sometimiento. No se le canta al éxito material, a la espectacularidad narcisista ni al dinero; hay una literatura críptica que interpele y hermana a personas de orígenes dispares”.

El profesional vinculó las movilizaciones de los fanáticos con el concepto psíquico de la deuda y el tributo. “Cuando leemos o escuchamos una obra que nos identifica y nos acompaña en nuestras propias tristezas, se genera un lazo sagrado. El movimiento masivo, la fila kilométrica o la procesión son, en el fondo, un intento de ir a pagar un tributo de respeto, de dar las gracias por algo recibido que consideramos valioso y reparador”, explicó, equiparándolo con los fenómenos de las peregrinaciones religiosas.

El valor del espejo: ¿duele menos un duelo compartido?

Durante el debate en la mesa junto al equipo periodístico, surgió el interrogante de si compartir colectivamente la pérdida alivia el sufrimiento. Al respecto, el psicoanalista señaló que, si bien el espacio de la terapia no es una condición excluyente para elaborar una muerte, el lazo comunitario altera la materia del dolor:

• El Consuelo del Espejo: Ver reflejado el propio sufrimiento en el resto de la comunidad otorga un “alojo” o sostén anímico frente a la pérdida.
• Convivencia de Sentimientos: En estos velorios conviven el llanto desgarrador y manifestaciones de profunda alegría o felicidad festiva basadas en el legado artístico.
• Ruptura de Manuales: No existe una norma que estipule cómo se debe sufrir; los cánticos y las risas en la procesión forman parte de la liturgia de asimilación del impacto.

Ramos ejemplificó que este tipo de muertes “que unen” se han manifestado localmente en Santiago del Estero con pérdidas de músicos populares como Koli Arce o Jorge Véliz, o en el fútbol con la despedida de Alejandro Sabella, donde hinchas de clubes rivales rompieron los antagonismos para unirse en un abrazo.

El miedo a la multitud y el sentimiento antipopular

Uno de los puntos más álgidos de la columna analizó las duras críticas vertidas por ciertos analistas de medios nacionales, quienes llegaron a calificar a la multitud asistente como un “lumpenaje” o “masa de desplazados”. Para el psicólogo, estas reacciones exponen una tensión de poder y un arraigado “sentimiento antipopular”:

“Es muy inquietante para alguien que se ubica desde un lugar de élite o de exclusividad observar lo que imagina como el goce de lo popular. En la élite existen fuertes represiones, cautelas y cuidados de las formas estéticas que sostener. Cuando ven en la vereda de enfrente a personas despojadas económicamente entregarse a una felicidad colectiva y pacífica, sienten de algún modo que se quedaron fuera de la fiesta. Eso genera una hostilidad defensiva”.

Finalmente, el equipo de La Tarde de Info coincidió en que la trascendencia de figuras como el Indio Solari, al igual que referentes internacionales, radica en que sus palabras continúan operando y acompañando a las nuevas generaciones. “El ídolo popular no se muere en la mente del fanático porque su obra queda fijada para siempre; la muerte física los transforma en un eslabón definitivo de nuestra propia identidad cultural”, concluyó Llamas.

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