Este miércoles en La Mañana de Info recibimos al jefe de Gabinete provincial, quien destacó las condiciones de Mario Benavente para la Capital y Llamil Abdala para La Banda de cara a las próximas elecciones. Además, alertó sobre el impacto de las medidas nacionales en el interior: “Gobernamos en una incertidumbre constante y con ingresos que decrecen sin piso”.
En el marco de una jornada clave para el oficialismo provincial, el jefe de Gabinete de la provincia, Víctor Araujo, se refirió a la presentación de la oferta electoral del Frente Cívico para los comicios del próximo 6 de agosto. El funcionario analizó las candidaturas de la Capital y La Banda, al tiempo que trazó un duro diagnóstico sobre el complejo escenario financiero que atraviesan las provincias y municipios bajo la gestión de Javier Milei.
Con la mirada puesta en el acto de la Facultad de Ciencias Económicas, Araujo elogió la postulación del ingeniero Mario Benavente para la intendencia de la Capital, definiéndolo como “una excelente persona de la política, con muchos años de militancia, pero también un profesional sumamente trabajador, formado e idóneo”. Recordó su rol clave en el IPVU desde los inicios de la gestión de Gerardo Zamora y destacó que su candidatura es un reconocimiento a la militancia de bajo perfil. “En un contexto donde el margen de improvisación es limitado y los recursos son finitos, es necesario aplicar eficiencia, y la experiencia de Mario tiene mucho que aportar a la Madre de Ciudades”, afirmó.
Por otro lado, respaldó la postulación de Llamil Abdala en La Banda, asegurando que se trabajará de manera mancomunada para lograr el triunfo. “Llamil es una persona muy formada que llega con mucha más experiencia política que en su candidatura de 2022, donde obtuvo un caudal de votos muy interesante. Es el momento justo para una ciudad que necesita resolver cuestiones pendientes”, señaló, celebrando la excelente recepción que tuvieron ambas ofertas en los vecinos.
Al evaluar el desafío de gestionar en el actual contexto tras haber transitado el primer año de la gestión nacional como intendente de Fernández, Araujo fue tajante: “Se resume en tratar de sobrevivir al tiempo que nos tocó atravesar”. El funcionario describió un panorama de extrema complejidad por la imposibilidad de planificar a corto plazo, advirtiendo que “las provincias y municipios vieron decrecer drásticamente sus ingresos por la caída de la actividad y el consumo, afectando la recaudación de IVA y Ganancias; lo preocupante es que esa caída no tenía piso”.
Araujo apuntó contra las contradicciones de la Casa Rosada, señalando que los ingresos por petróleo o minería “no le llegan a la gente” y reclamó un sistema donde las actividades prósperas paguen los impuestos adecuados. Asimismo, criticó la apertura indiscriminada de importaciones y el dólar bajo que destruyen la industria y el comercio. “No se invirtió en infraestructura y las rutas del interior están detonadas, perjudicando al turismo, la seguridad y a la producción, que es donde se genera la riqueza del país. Este camino solo logra que un sector acumule ganancias y perjudica al interior”, sentenció.
En contraposición, el jefe de Gabinete ponderó la política provincial de recomposición salarial y bonos para que los sueldos estatales le ganen a la inflación. Explicó que, además de defender el bolsillo, funcionan como una herramienta contracíclica fundamental: “Es muchísimo dinero que se inyecta en la calle y beneficia de inmediato al comerciante, al plomero, al electricista y a un montón de actividades”. “Esto demuestra la visión del Gobierno provincial y una excelente percepción del termómetro social. En este entorno recesivo, esta medida se toma no porque los recursos sobren, sino porque se ha definido que la gente es la prioridad absoluta”, concluyó.
