El Boston Stadium fue el escenario de un partido vibrante. Este sábado, Escocia derrotó 1-0 a Haití en la primera fecha del Grupo C, zona que comparte con Brasil y Marruecos. El encuentro no solo significó el debut de ambos países en esta Copa del Mundo, sino que también rompió una racha histórica para los europeos.
Un inicio intenso y con ida y vuelta
El partido comenzó con Escocia manejando la pelota con mucha paciencia, mientras que el conjunto haitiano, dirigido por Sébastien Migné, decidió esperar ordenado en defensa. Sin embargo, ese libreto cambió rápidamente.
A los 10 minutos, Haití se animó, adelantó sus líneas y empezó a generar peligro. Cuatro minutos más tarde, los caribeños tuvieron su primera opción clara de gol. A partir de los 20 minutos, el juego se convirtió en un emocionante ida y vuelta: ambos atacaban, aunque los haitianos se mostraban más peligrosos.
El quiebre del primer tiempo llegó tras la pausa de hidratación. Escocia regresó a la cancha con otra actitud y mayor frescura. Gracias a esa mejoría, a los 28 minutos, John McGinn anotó el 1-0 para los europeos. Haití buscó el empate antes del descanso con una jugada clarísima, pero la suerte no estuvo de su lado.
Haití buscó con orgullo, pero Escocia resistió
En la segunda mitad, la selección haitiana salió con todo a buscar la igualdad. Con un juego muy activo, incomodó constantemente a los escoceses. Debido a la solidez de la defensa europea por abajo, Haití comenzó a lanzar centros al área para intentar lastimar por las alturas.
A pesar de estar abajo en el marcador, Haití jamás bajó los brazos. Se mantuvo activo durante todo el complemento y generó varias situaciones claras para empatar, pero falló en la definición.
Con el árbitro marcando el final, se desató la locura en las tribunas. Escocia volvió a ganar un partido en un Mundial después de 36 años. Gracias al gol de McGinn a los 28 minutos, los jugadores y el público escocés desataron una verdadera fiesta en Boston con una celebración que se hizo esperar durante más de tres décadas.
Con este resultado, Escocia suma sus primeros tres puntos y se llena de confianza en un grupo sumamente exigente, mientras que Haití demostró que tiene el nivel necesario para convertirse en la gran sorpresa del torneo, a pesar de no haber sumado en el debut.
