Llamil Abdala: “Mi máximo anhelo es ser un buen intendente y que el vecino se sienta orgulloso de La Banda”
Conmovido por el desborde de militancia en el Club Olímpico, el candidato a intendente del Frente Cívico aseguró que el humor social cambió y que la ciudad está lista para consolidar el triunfo que se vislumbró en 2022. Explicó la alianza con el PJ y apeló al fuerte sentido de pertenencia de los bandeños.

El día después del masivo acto político que unificó los discursos de los principales referentes de la provincia en suelo bandeño, el candidato a intendente de La Banda por el Frente Cívico, Llamil Abdala, no ocultó su entusiasmo de cara a las urnas del próximo 2 de agosto. En un diálogo profundo y cargado de definiciones políticas y vivencias personales, el dirigente analizó el impacto del lanzamiento de su fórmula junto a Álvaro “Chueco” Blanco, ratificó las bases de su plataforma revisada y dejó en claro que su único anhelo es “ser un buen intendente para sacar a la ciudad de la postergación”.

“Estoy muy emocionado, lo que acabamos de vivir es alucinante” —confesó el candidato—. “Hemos tenido dos espacios totalmente repletos de gente que desbordaron todo tipo de previsión. El sentimiento que hay en la calle y el humor social cambiaron notablemente en la última semana. Si bien la elección de 2022 dejó una lucecita encendida donde vimos que ganar la intendencia era posible, hoy los bandeños nos van a acompañar con lo que nos faltó en aquel momento”.

Una propuesta adaptada a la crisis y el valor de la unidad

Al ser consultado sobre el plan de gobierno y los desafíos estructurales que enfrenta el municipio frente a la coyuntura económica, Abdala fue realista pero optimista: “Tenemos una propuesta que formulamos en 2022, pero hoy la hemos revisionado, mejorado y adaptado a las circunstancias actuales. Que la gente no se preocupe: es cierto que las cosas están cuatro años peores desde que competimos la anterior vez, pero nosotros estamos cuatro años mejor preparados”.

Respecto a la ingeniería electoral del oficialismo provincial, donde el Frente Cívico y el Partido Justicialista confluyen en una fórmula única en La Banda pero competirán por separado en el resto de los municipios del interior, el candidato explicó la naturaleza del acuerdo: “Estamos ante una ciudad grande con un electorado grande, y nosotros somos un espacio de convergencia en donde las identidades se mantienen. Es importante que tanto el PJ como el Frente Cívico tengan sus propias listas de concejales, pero el proyecto de unidad provincial se sintetiza en una fórmula ejecutiva de consenso pleno para trabajar juntos por la ciudad. En materia de unidad, el Frente Cívico puede dar cátedra: en los últimos 20 años demostró que cuando el interés colectivo y el progreso están en juego, hay que dejar de lado las ambiciones personales”.

El mensaje a los indecisos y la experiencia de gestión

Abdala también dedicó un párrafo a aquellos vecinos que aún no definieron su voto, respaldándose en su trayectoria en los sectores privado y público: “Les pido que me tengan confianza, soy un bandeño que quiere entregar todo lo que aprendió a lo largo de su vida. Pasé 50 años trabajando en el sector privado y los últimos 5 volcando mi saber en la parte pública. Ya asumí que en esta etapa le quiero devolver a la sociedad lo que me dio”.

“No soy una persona que viene de estar siempre en lugares exitosos” —añadió—. “Me tocó asumir en organizaciones y empresas con severas dificultades y siempre las dejé en mucha mejor condición. Estoy listo. Si me acompañan con el voto, en poco tiempo se van a ver los resultados y los bandeños se van a sentir orgullosos de su ciudad”.

La “República de La Banda” y el arraigo familiar

En sintonía con las palabras del gobernador Elías Suárez sobre el fuerte sentido de pertenencia de la comunidad local, Abdala apeló a la fibra más íntima de su historia personal para graficar lo que significa la ciudad en su vida:

“Por cuestiones profesionales tuve que viajar por distintos lugares del mundo y siempre era una alegría inmensa cuando el avión tocaba pista en Santiago porque sabía que estaba cerca de mi Banda. Incluso tuve una encrucijada personal: por circunstancias familiares de salud nos tuvimos que mudar a Buenos Aires y vivir ocho meses en una gran capital que muchos idealizan. No veíamos la hora de volver. El que se tiene que ir de La Banda sabe lo feo que es estar afuera y quiere pegar la vuelta cuanto antes, porque lo que se vive acá no se vive en ningún otro lugar del mundo”, concluyó.

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