La denunciante, identificada como Miriam Soledad Aguirre, oriunda de Las Termas de Río Hondo, relató que en mayo de 2022 inició el pago de un plan para adquirir una moto, tras recibir asesoramiento de la empresa involucrada. Según su testimonio, entregó una suma inicial de dinero y comenzó a abonar cuotas mensuales de aproximadamente $19.000, con la promesa de que en 90 días, tras licitar, recibiría la unidad.
Sin embargo, de acuerdo con su denuncia, el vehículo nunca fue entregado en los plazos establecidos. En julio de 2023 habría resultado adjudicada en una licitación, pero desde entonces —según sostiene— comenzó una seguidilla de demoras, excusas y falta de respuestas por parte de la firma.
La mujer afirmó que, tras reiterados reclamos telefónicos y presenciales, la empresa solo respondía que “volverían a llamarla”, sin concretar la entrega de la moto. También señaló que en varias oportunidades los teléfonos no eran atendidos o directamente figuraban sin capacidad para recibir llamadas.

La reunión en septiembre de 2025
En septiembre del año pasado, la denunciante aseguró haberse reunido con representantes del local, donde también había otras personas en situación similar. Según su relato, fue atendida por un encargado identificado como Francisco Trejo, quien no habría permitido registros audiovisuales de la reunión.
Posteriormente, en otro contacto reciente, un empleado le habría informado que el propietario se encontraba fuera de la provincia, en Córdoba, supuestamente realizando gestiones para la compra de nuevas unidades.

Aguirre sostiene que hasta el momento ha abonado más de tres millones de pesos sin recibir el vehículo prometido, una Honda XR 150. Además, indicó que la empresa le habría ofrecido distintas alternativas de compensación, como la devolución del dinero en cuotas o la entrega de otros modelos de motocicletas, entre ellas una Skua 250 o una Honda XR 150, pero en plazos no acordados. En ese sentido debería esperar hasta septiembre, y no confía porque no es la primera vez que le proponen un trato que no cumplen.
La denunciante también señaló que ya envió dos cartas documento, aunque —según afirma— no obtuvo respuesta favorable. Por el momento, la situación no ha derivado en una demanda judicial formal, aunque no se descarta que la causa avance en ese sentido porque “lo que ellos hacen es una burla”.
