“Que la guerra haya terminado de verdad”: el anhelo del Papa tras el histórico acuerdo entre Estados Unidos e Irán
El sumo pontífice elogió el memorándum alcanzado por ambas potencias y pidió resolver los puntos pendientes mediante el diálogo. Además, lanzó una dura advertencia a los líderes políticos y aseguró que Cristo "rechaza las oraciones de quienes hacen la guerra".

El papa León XIV elogió este martes el histórico principio de acuerdo alcanzado entre los gobiernos de Estados Unidos e Irán, manifestando su profunda esperanza de que este paso diplomático signifique “que la guerra realmente haya terminado y que podamos seguir adelante”.

Las declaraciones del Santo Padre se dieron durante un encuentro con periodistas en la residencia papal de Castel Gandolfo, a las afueras de Roma. Allí, el pontífice valoró positivamente los esfuerzos internacionales para frenar la escalada bélica, según reportó Vatican News y replicó la Agencia Noticias Argentinas.

El valor del diálogo por sobre las armas

El líder de la Iglesia Católica se mostró aliviado por los avances en los canales diplomáticos, tras haber sido una de las voces globales más críticas y activas contra el conflicto armado que involucró a Estados Unidos e Israel contra la nación iraní.

“Negociaciones… Gracias a Dios, al menos existe este memorándum que, según dicen, firmarán oficialmente el viernes. Aun quedan varios puntos por resolver, pero siempre es mejor hacerlo mediante el diálogo, mediante negociaciones, y sin volver a la guerra”, expresó León XIV.

En ese mismo sentido, el Papa reforzó su postura pacifista de cara al futuro inmediato de la región: “El deseo es que verdaderamente sea una solución para la guerra, que la guerra realmente haya terminado y que podamos seguir adelante”.

Llamado de atención

Más allá de celebrar el inminente acuerdo, el obispo de Roma no ahorró críticas hacia los mandatarios que formaron parte de las hostilidades. El Papa reprendió con dureza a los líderes políticos que utilizaron argumentos o lenguaje de tinte religioso para intentar legitimar y justificar las acciones bélicas ante sus respectivas ciudadanías.

En una de sus definiciones más tajantes y de mayor peso teológico de los últimos meses, León XIV sentenció con firmeza que Cristo “no escucha las oraciones de quienes hacen la guerra, sino que las rechaza”, instando a separar la fe de los intereses geopolíticos y militares.

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