La historia de Josimar Dias “Vozinha” sigue sumando capítulos memorables en el Mundial 2026. El experimentado arquero de Cabo Verde, que se convirtió en una de las figuras del torneo tras liderar el histórico empate sin goles frente a España, ahora recibió una noticia que trasciende lo deportivo y toca las fibras más sensibles.
Luego de revelar entre lágrimas que su madre no había podido acompañarlo debido a problemas migratorios y dificultades económicas, las autoridades de Estados Unidos anunciaron que facilitarán su ingreso al país para que pueda presenciar sus partidos en la Copa del Mundo.
La situación generó una enorme repercusión internacional y motivó la intervención del Departamento de Estado, que confirmó estar trabajando junto a la familia del guardameta para agilizar la documentación necesaria. Además, recordaron que los familiares directos de los futbolistas cuentan con mecanismos especiales vinculados a los requisitos migratorios establecidos para el torneo.
A sus 40 años, Vozinha vive uno de los momentos más importantes de su carrera. Su actuación frente a España fue determinante para que Cabo Verde consiguiera un histórico empate 0-0 en su debut mundialista. Con una serie de intervenciones decisivas, el arquero frustró los intentos ofensivos de uno de los favoritos al título y se ganó el reconocimiento de aficionados y especialistas de todo el mundo.
Su rendimiento no solo lo convirtió en una de las figuras de la primera jornada, sino que también multiplicó su popularidad en las redes sociales, donde miles de usuarios destacaron tanto sus atajadas como su historia personal.
Según informaron distintos medios internacionales, Ana Candida Évora, madre del futbolista, podrá viajar para acompañarlo en el próximo compromiso de Cabo Verde ante Uruguay, previsto para el 21 de junio. La gestión fue posible gracias a la colaboración de autoridades estadounidenses, que intervinieron para acelerar los trámites y hacer realidad el esperado encuentro.
De esta manera, la historia de Vozinha se consolida como una de las más emotivas del Mundial 2026. Del histórico empate ante España a la posibilidad de abrazar a su madre en plena Copa del Mundo, el arquero de Cabo Verde se ha transformado en un símbolo de esfuerzo, perseverancia y unión familiar.
