Mientras la atención global se centra en la emoción de los partidos y el espectáculo en las canchas, el Mundial 2026 también es una vidriera de casos por violencia de género de los que poco se habla. Varias de las figuras que hoy defienden las camisetas de sus selecciones nacionales llegaron a la máxima cita del fútbol arrastrando graves antecedentes, denuncias públicas o procesos judiciales abiertos por violencia de género, abuso o agresión sexual.
Estos son los futbolistas que participan del Mundial y tienen problemas con la Justicia por causas vinculadas a la violencia de género:
Facundo Medina – Argentina
El defensor, convocado por Lionel Scaloni y consolidado como una de las figuras de la Selección Argentina, cuenta con antecedentes en territorio europeo. En 2021 fue detenido en Francia tras ser denunciado por violencia de género por su expareja. Medina reconoció parcialmente los hechos y aceptó un juicio abreviado. Pese a este historial, mantiene su lugar en la delegación de la actual campeona del mundo.
Thomas Partey – Ghana
El caso del vicecapitán de la selección ghanesa es uno de los más complejos a nivel judicial y logístico. Entre 2025 y 2026, Partey sumó siete cargos de violación y uno de abuso sexual en el Reino Unido, presentados por cuatro mujeres distintas por hechos presuntamente ocurridos entre 2020 y 2022. Debido a la gravedad de su situación legal, Canadá le negó la entrada al país para esta Copa del Mundo; sin embargo, el mediocampista sigue activo para disputar los encuentros de Ghana en las sedes que no le imponen restricciones.
Kaishu Sano – Japón
El mediocampista nipón estuvo en el ojo de la tormenta en 2024, cuando fue detenido junto a otros dos hombres en Tokio por la presunta agresión sexual a una mujer en un hotel. Aunque la situación penal no escaló en los tribunales debido a que las partes alcanzaron un acuerdo extrajudicial, el hecho generó una fuerte controversia. Hoy, Sano viste la camiseta de la selección japonesa en el torneo.
Achraf Hakimi – Marruecos
El capitán y referente histórico de la selección semifinalista de la última edición lidera a su equipo en este Mundial mientras espera una resolución en los tribunales. Hakimi enfrentará un juicio formal por presunto abuso sexual tras un dictamen de la corte de apelaciones de Francia por un hecho ocurrido en 2023. El lateral marroquí ha negado rotundamente todas las acusaciones desde el inicio del proceso.
La participación de estos deportistas vuelve a encender los cuestionamientos sobre los límites éticos en el deporte de élite y los criterios de elegibilidad que aplican las federaciones internacionales cuando sus figuras enfrentan acusaciones de extrema gravedad.
