Manuel Adorni es -por estas horas- un cadáver político y el Gobierno ensaya una salida con el menor impacto posible para la imagen de Javier Milei. El Jefe de Gabinete, sin embargo, no estaría dispuesto a dar un paso al costado sin antes ensayar una defensa ante el Presidente, quien tiene la última palabra para “salvarlo” de su destino inexorable que es dar explicaciones ante la Justicia por el nivel de enriquecimiento que experimentó desde su llegada a la función pública.
Durante la semana que se termina, Adorni esquivó la interpelación en el Senado gracias a una jugada del oficialismo para no dar quórum y evitar un escándalo aún mayor cuando el periodista devenido en funcionario dé explicaciones sobre sus viajes, las propiedades y las excentricidades que se compró en los últimos años cuando su sueldo como Vocero primero, y Jefe de Gabinete después era menos de $5 millones.
“Es peligroso que termine en la Justicia”
En las últimas horas, según trascendió en La Política Online, Adorni se habría negado a abandonar la función en ausencia de Javier Milei. Pese a la presión de la Secretaria de la Presidencia, Karina Milei, tendría un “as” más para “salvar su pellejo” ante Javier Milei. “Es peligroso que termine en la Justicia”, habría lanzado el Jefe de Gabinete.
Esas palabras podrían ser interpretadas como un intento de advertencia a Javier Milei, quien ya habría tomado la decisión luego de que la opinión pública dejara ver que no echa a Adorni “por miedo a que hable”. Una postura bastante polémica para el Gobierno que atraviesa un quiebre con su imagen ante la sociedad.
El destino de Adorni y sus amigos
“Manuel hizo un análisis como si fuese un válido interlocutor de su propio quilombo”, resumió a LPO un dirigente libertario que quedó en shock por la reacción del próximamente ex funcionario.
Como anticipó LPO, Adorni ya había empezado a poner condiciones para dar un paso al costado. Una de ellas era un lugar en el directorio del Banco Nación, para su ex número dos, Javier Lanari. Junto al contador de la UADE también se irían de la jefatura sus máximos colaboradores, Aimé “Meme” Vázquez e Ignacio Devitt.
Aunque no se descarta que Devitt se haga cargo de Interior como parte de la estructura de jefatura de gabinete, como sucedió en la primera etapa del gobierno libertario, cuando Lisandro Catalán ejercía de vicejefe de Interior de Guillermo Francos.
La suerte de Adorni terminó se sellarse cuando en la Casa Rosada se enteraron que la semana próxima el PRO votaría la moción de censura del jefe de Gabinete, algo que confirmó Macri este viernes. En la Casa Rosada entendieron que en el exterior y los mercados el título sería que Milei no controla el Congreso, un golpe demasiado duro a las dudas que ya existen sobre la real fortaleza política del Presidente y su programa económico.
