Mientras el Mundial 2026 ingresa en su etapa decisiva, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) emitió una advertencia sobre las condiciones climáticas que podrían registrarse durante la final del certamen, programada para el próximo 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.
Según un informe elaborado por la Secretaría de Cambio Climático del organismo, una masa de aire cálido podría provocar temperaturas extremas durante la jornada del encuentro decisivo, generando un posible impacto tanto en el desarrollo del juego como en la organización del evento.
El reporte sostiene que las altas temperaturas podrían afectar el rendimiento de los futbolistas e incluso generar una desigualdad competitiva, teniendo en cuenta que no todas las selecciones disputarán sus partidos bajo las mismas condiciones climáticas.
Para elaborar el análisis, la ONU se basó en el índice de temperatura de bulbo húmedo (WBGT), una herramienta que combina factores como la temperatura ambiente, la humedad, el viento y la radiación solar para medir el efecto real del clima sobre el cuerpo humano.
De acuerdo al organismo, las condiciones previstas para la final podrían superar los niveles considerados seguros para la práctica del deporte de alto rendimiento.
A lo largo del Mundial ya hubo encuentros condicionados por las altas temperaturas. Los partidos entre Arabia Saudita y Uruguay, y Suecia frente a Túnez, se disputaron con registros superiores a los 28 grados, límite a partir del cual la Federación Internacional de Asociaciones de Futbolistas Profesionales (FIFPRO) recomienda modificar horarios o incluso suspender la actividad para proteger la salud de los jugadores.
Además, el duelo entre Francia e Irak debió interrumpirse durante dos horas debido a una tormenta eléctrica.
Por ahora, no se anunciaron cambios para la final del Mundial, aunque la evolución de las condiciones meteorológicas será seguida de cerca en las próximas semanas.
