Hasta el momento, el gran responsable de que Egipto esté dando el golpe frente a la Selección Argentina tiene nombre y apellido: Mostafa Shobeir. El arquero egipcio está teniendo una actuación sobresaliente en los octavos de final del Mundial 2026 y sostiene la ventaja parcial de su equipo con una serie de atajadas determinantes.
El guardameta de 26 años comenzó su exhibición al contenerle un penal a Lionel Messi y luego volvió a lucirse con una gran intervención para evitar el gol de Julián Álvarez. Como si fuera poco, minutos antes le había ahogado el empate a Alexis Mac Allister al desviar un cabezazo que tenía destino de red.
¡¡OTRO PENAL FALLADO PARA EL GOAT!! Oufa Shobeir adivinó las intenciones de Messi y le negó el gol del empate.
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Shobeir nació en Guiza y actualmente defiende los colores de Al Ahly, el club más importante de Egipto y uno de los gigantes del fútbol africano. Formado en las inferiores de la institución, debutó en el primer equipo en 2020 y fue ganando terreno hasta consolidarse como titular.
Uno de los momentos que marcó su carrera llegó en la final de la Liga de Campeones de África de 2023, cuando ingresó por la lesión de Mohamed El Shenawy y respondió con una destacada actuación en un partido decisivo.
Su crecimiento también lo llevó a la selección egipcia. Debutó en 2024 y rápidamente se quedó con el puesto gracias a su seguridad y reflejos. En este Mundial ya había sido protagonista al atajar un penal en la definición frente a Australia, que le permitió a Egipto avanzar a los octavos de final.
Pero la historia de Shobeir también tiene un fuerte vínculo con los Mundiales a través de su familia. Su padre, Ahmed Shobeir, fue el arquero titular de Egipto en Italia 1990, la Copa del Mundo que marcó el regreso de los Faraones después de 56 años.
Aquel torneo quedó en la historia por un episodio muy particular. En el empate sin goles entre Egipto e Irlanda, ambos equipos abusaron del pase hacia atrás para que los arqueros tomaran la pelota con las manos y dejaran correr el tiempo. Esa situación llevó a la FIFA y a la IFAB a modificar el reglamento dos años después, prohibiendo que los guardametas pudieran tomar con las manos un pase deliberado de un compañero.
Más de tres décadas después de aquel hecho histórico, el apellido Shobeir vuelve a ser protagonista de una Copa del Mundo. Esta vez es Mostafa quien acapara todos los flashes con una actuación memorable frente a la Selección Argentina.
