Cómo elegir un buen pollo: piel blanca o amarilla, cuál es la diferencia y cuál conviene
Cuál es la diferencia entre un pollo de piel blanca y el de piel amarilla.

El pollo es una de las principales fuentes de alimentación de los argentinos. Es económico, rinde, se pueden preparar diversas comidas y está al alcance en cualquier almacén de barrio.

Ahora bien, hay diferencia en su coloración, están los de piel amarilla y los de piel blanca cuyas características son diferentes y esenciales para el consumidor.

A tener en cuenta: en ambos casos se trata de un alimento saludable. La principal diferencia entre un pollo de piel amarilla o uno de piel blanca está en la alimentación que recibió durante su crianza.

Cuál es la diferencia entre los pollos de piel blanca y piel amarilla

Los pollos con piel amarilla suelen consumir alimentos ricos en carotenoides naturales, pigmentos presentes en ingredientes como maíz amarillo, la alfalfa o determinadas flores.

Estos compuestos de depositan en la grasa subcutánea y le dan ese característico tono dorado a la piel.

En cambio, los pollos con piel blanca generalmente reciben una alimentación basada en cereales como trigo o sorgo, que contienen una menor cantidad de pigmentos. Como resultado, la piel mantiene un color mucho más claro.

Piel amarilla y piel blanca

Una de las creencias más comunes es que el pollo con piel amarilla es más natural, tiene mejor sabor o posee un mayor valor nutricional. Sin embargo, los expertos coinciden en que el color de piel del pollo por sí solo no determina la calidad del producto.

En términos generales, la carne de ambos tipos de pollo contiene cantidades similares de proteínas, vitaminas del complejo B y minerales como fósforo y selenio. Las diferencias son mínimas y están relacionadas principalmente con la alimentación del ave, como se mencionó.

Cuál conviene comprar

La elección depende de las preferencias personales, el tipo de preparación y el presupuesto. Si se busca una presentación más dorada para cocinar en horno o parrilla, muchas personas prefieren el pollo de piel amarilla por su aspecto una vez cocido.

En cambio, quienes priorizan únicamente el valor nutricional pueden elegir cualquiera de las dos opciones, ya que la carne ofrece prácticamente los mismos beneficios. Más allá del color de la piel, a la hora de comprar pollo, conviene prestar atención a aspectos mucho más importantes:

  • La carne debe tener aspecto firme y uniforme.
  • No debe presentar olores fuertes o desagradables.
  • La piel debe estar íntegra y sin manchas verdosas o grisáceas.
  • Debe mantenerse siempre refrigerado o respetar la fecha de vencimiento.
Compartir