Una mujer de 38 años vivió un calvario de casi doce horas de encierro tras ser secuestrada en la calle por su expareja, quien la sometió a reiterados ataques físicos y abusos sexuales bajo los efectos de sustancias prohibidas. El hecho ocurrió en la ciudad de La Banda y fue denunciado por la víctima. La Justicia ordenó la inmediata detención del agresor.
Según fuentes policiales, todo comenzó el jueves a eso de las 22.00 en calle Omill al 700. Allí, el presunto agresor, identificado como Ricardo Federico Romero (31) interceptó a la víctima, su expareja.
Mediante el uso de un arma blanca y amenazas de muerte, la obligó a trasladarse a pie hacia su domicilio, ubicado en la intersección de la calle España y el pasaje Bariloche, en el barrio Gorrini.
Secuestro, vejámenes y amenazas
Una vez en el inmueble, Romero mantuvo a la mujer completamente incomunicada y retenida contra su voluntad durante toda la noche y la madrugada del viernes. Según consta en el desgarrador relato de la víctima, el acusado desplegó una extrema violencia física para anular cualquier resistencia y consumar abusos sexuales con acceso carnal.
El agresor le aplicó múltiples golpes de puño directos en la zona de las costillas, un fuerte cabezazo en la boca y severas mordeduras en la espalda. La denunciante remarcó ante las autoridades que el sujeto se encontraba visiblemente alterado y bajo la influencia de estupefacientes. Antes de poder huir en horas de la mañana, la mujer le advirtió que lo denunciaría, ante lo cual Romero reaccionó con más violencia y la amenazó de muerte.
Escape y denuncia
A las 11:30 del viernes, la víctima logró salir de la propiedad y se dirigió a la Comisaría Nº 12 de la Mujer y la Familia para denunciar al violento sujeto. Tras un examen, el médico de policía, el Dr. Carlos Terzano, constató múltiples traumatismos e indicó de manera oficial cinco días de curaciones.
Dada la gravedad del caso, el Poder Judicial activó un protocolo a cargo de las fiscalías especializadas. Desde la Unidad Fiscal de Violencia de Género e Intrafamiliar, la Dra. Mariela Ciotti, dispuso con carácter urgente la entrega de un botón antipánico para resguardar a la damnificada y ordenó un informe socioambiental con relevamiento vecinal en los domicilios vinculados.
Mientras que, por parte de la Unidad de Delitos Contra la Integridad Sexual, la fiscal Ana Azar ordenó el secuestro formal de las prendas de vestir de la víctima para peritajes de laboratorio, solicitó el relevamiento de las cámaras de seguridad públicas y privadas de la zona para reconstruir el trayecto del secuestro, y dispuso un examen médico forense integral.
