El Senado de la Nación abrió este jueves una sesión clave en la que el oficialismo busca avanzar con una profunda reforma de la Ley de Tierras, una iniciativa que plantea eliminar las restricciones vigentes para la compra de inmuebles rurales por parte de extranjeros.
Si bien La Libertad Avanza consiguió el quórum necesario para iniciar el debate, fuentes parlamentarias señalaron que el tratamiento del proyecto podría quedar postergado hasta agosto debido a que el Gobierno aún no reúne los votos suficientes para aprobar los artículos más controvertidos de la propuesta.
El eje central del proyecto es la eliminación de los límites que actualmente rigen para la adquisición de tierras rurales por parte de personas físicas o jurídicas extranjeras.
Qué cambios propone la nueva Ley de Tierras
De prosperar la iniciativa, las provincias pasarán a tener un rol determinante en la autorización de estas operaciones, ya que serán las encargadas de evaluar y aprobar cada venta dentro de sus jurisdicciones.
La propuesta, sin embargo, mantiene restricciones para que Estados extranjeros o empresas con participación estatal de otros países puedan adquirir tierras en Argentina. En esos casos continuará siendo necesaria la autorización de la provincia donde se ubique el inmueble y del Poder Ejecutivo Nacional.
En los inmuebles ubicados en zonas de frontera, además del aval provincial, también se requerirá la aprobación del Gobierno nacional y de los organismos competentes, considerando el carácter estratégico de esas áreas.
Otro aspecto incorporado en el proyecto establece el mecanismo de silencio administrativo. Esto significa que, si transcurren 180 días sin que exista una objeción formal de las autoridades nacionales o provinciales, la autorización para la compra se considerará concedida automáticamente.
El oficialismo aún no garantiza los votos
Aunque el oficialismo logró habilitar la sesión con el respaldo de legisladores de distintos bloques aliados, la reforma de la Ley de Tierras continúa generando resistencia entre sectores dialoguistas y parte de la oposición.
Precisamente, la falta de consensos amenaza con frustrar nuevamente el tratamiento del proyecto, que ya fue retirado en varias oportunidades por no alcanzar las mayorías necesarias para su aprobación.
Mientras tanto, el Senado avanzaría con otros temas incluidos en el temario, entre ellos la aprobación de casi una treintena de pliegos judiciales, dejando la definición sobre la reforma de la Ley de Tierras para una próxima sesión si finalmente no prospera el acuerdo político.
