Lionel Messi volvió a escribir una página dorada en la historia del fútbol. Con su presencia en la final del Mundial 2026 frente a España, el capitán de la Selección Argentina alcanzó un registro reservado para muy pocos: disputó su tercera final de una Copa del Mundo.
De esta manera, el rosarino igualó la marca del brasileño Cafú, el único futbolista que hasta ahora había llegado a tres definiciones mundialistas. Sin embargo, existe un detalle que distingue al argentino y lo convierte en un caso único.
La primera final de Messi fue en Brasil 2014, cuando la Selección dirigida por Alejandro Sabella cayó 1-0 frente a Alemania en el tiempo suplementario. Ocho años más tarde llegó la revancha en Qatar 2022, donde Argentina levantó la Copa del Mundo tras vencer por penales a Francia, luego del inolvidable empate 3-3.
Ahora, en Estados Unidos, el capitán volvió a meterse entre los protagonistas de una final y alcanzó a Cafú en cantidad de presencias. La diferencia es que Messi fue titular en las tres finales que disputó, algo que el histórico lateral brasileño no consiguió.
Cafú jugó su primera final en Estados Unidos 1994, donde Brasil se consagró campeón frente a Italia por penales. Luego volvió a disputar el partido decisivo en Francia 1998, con derrota ante el seleccionado local, y finalmente levantó otra vez la Copa en Corea-Japón 2002 tras vencer a Alemania.
El brasileño conserva un récord que Messi ya no podrá igualar: haber disputado tres finales mundialistas consecutivas. Aun así, el capitán argentino volvió a quedar en un lugar privilegiado dentro de la historia del fútbol, reafirmando un legado que sigue creciendo con cada partido.
