La familia de un niño con parálisis cerebral realizó una denuncia pública para visibilizar la difícil situación que atraviesa luego del fallecimiento de su padre. Según expresaron, la obra social Boreal les notificó que las prestaciones médicas del menor serían dadas de baja a partir del 31 de julio, una decisión que, aseguran, pone en riesgo la continuidad de los tratamientos que necesita para su salud y calidad de vida.
De acuerdo con el comunicado difundido por sus allegados y al relato de su mamá, Adriana Quiñones, el padre del niño fue afiliado a la obra social y realizó aportes como monotributista durante 17 años, sosteniendo la cobertura médica de toda la familia. Sin embargo, apenas dos semanas después de su fallecimiento, la familia recibió la notificación sobre la posible interrupción de las prestaciones.
“En medio del duelo, en lugar de encontrar contención, nos enfrentamos a una situación que genera una enorme preocupación por el futuro de Adrianito y la continuidad de su atención”, expresó Adriana.

Asimismo remarcó que el niño depende de terapias y prestaciones permanentes, por lo que cualquier interrupción podría afectar directamente su bienestar y su calidad de vida. Específicamente, se trata de tres equipos que Adriano necesita para poder respirar: concentrador de oxígeno, equipo BIPAP para asistencia respiratoria y un aspirador de secreciones.
En ese contexto, solicitaron a Boreal que revise con urgencia la medida y garantice la continuidad de la cobertura, al tiempo que pidieron la intervención de las autoridades competentes para resguardar los derechos del menor.
“La salud y la dignidad de un niño nunca deberían quedar sujetas a una decisión burocrática”, señala el mensaje, que además convoca a difundir el caso para que la situación no pase inadvertida.
Hasta el momento, la obra social Boreal no emitió un pronunciamiento público sobre el reclamo realizado por la familia.
