A través de un decreto firmado por el presidente Javier Milei y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, el Gobierno disolvió el emblemático Coro Nacional de Niños. El organismo estable contaba con casi sesenta años de trayectoria en el panorama cultural argentino.
Desde la Secretaría de Cultura explicaron que la medida no debe interpretarse como una clausura, sino como una “adecuación de los instrumentos institucionales“. Según argumentaron fuentes oficiales, la estructura y el régimen de contratación vigentes dentro de la Administración Pública Nacional presentaban incompatibilidades legales y administrativas relacionadas con la participación de menores de edad.
En su lugar, el Ejecutivo anunció la creación de un nuevo programa de formación artística articulado junto a la Secretaría de Empleo Público. Esta iniciativa estará dividida en dos ejes —canto coral y danzas— y buscará establecer una red nacional de detección de talentos mediante convocatorias permanentes y clases magistrales con docentes invitados. Aunque las autoridades señalaron que existen candidatos en evaluación, aún no se ha confirmado quién estará al frente del nuevo espacio.
Críticas por parte de la exdirectora
Durante una entrevista radial conducida por el periodista Nelson Castro, la maestra María Isabel Sanz —quien se desempeñó como directora del organismo hasta el momento de su paralización— expresó su pesar por la medida y detalló el modo en que se ejecutó la medida con los integrantes del coro.
Sanz reveló que las actividades fueron suspendidas formalmente el pasado 1 de abril y que, tras el receso de Semana Santa, lse encontraron con la imposibilidad de ingresar al edificio. “Fue muy cruel para los niños. Estoy de acuerdo con optimizar y mejorar lo que no funciona, pero cuando algo funciona no veo el sentido de sacarlo“, lamentó la docente.
Asimismo, la exdirectora cuestionó los argumentos del Gobierno sobre la incompatibilidad administrativa. Dijo que la exigencia técnica que requieren las obras sinfónico-corales necesita de un cuerpo infantil altamente entrenado y con una dinámicas de ensayo continuas.
Se trata de un rendimiento que difícilmente pueda suplirse de forma inmediata por una red de talleres. Al momento del cierre, el cuerpo contaba únicamente con 20 niños de una planta teórica de 40, debido a la restricción para incorporar nuevos aspirantes a medida que los integrantes originales alcanzaban el límite de edad.
