El caso del “cuidador” que agredió física y verbalmente a dos mujeres de un hogar de ancianos en Mar del Plata tuvo un avance decisivo en los tribunales. Nicolás Gastón Cichero, detenido por la Policía Bonaerense, se negó a declarar ante la Justicia tras ser formalmente imputado por lesiones graves agravadas por violencia de género, coacción y amenazas contra las dos adultas mayores y contra una excompañera de trabajo.
La investigación judicial se agravó sustancialmente en las últimas horas tras la incorporación de peritajes médicos que constataron la gravedad de las lesiones sufridas por las víctimas. Ante este nuevo cuadro probatorio y la concurrencia de delitos, el acusado enfrenta una expectativa de pena que podría alcanzar hasta los 10 años de prisión de cumplimiento efectivo.
El fiscal Carlos Russo dialogó con la prensa luego de la audiencia, donde detalló que Cichero solo manifestó su voluntad de referirse a las acusaciones de amenazas.

Las graves imputaciones que afronta el acusado y las penas previstas
La fiscalía interviniente modificó y agravó la calificación legal inicial de Cichero a raíz de los informes forenses y las perturbadoras filmaciones de las cámaras de seguridad del establecimiento. Actualmente, el exempleado se encuentra procesado por lesiones graves agravadas por violencia de género, coacción y amenazas coactivas.
En el Código Penal argentino, cada uno de estos delitos prevé escalas punitivas severas:
-
Lesiones graves agravadas (art. 90 en función del art. 80 inc. 11): Prevé penas de entre 3 y 10 años de prisión, aplicables cuando el daño físico o psicológico genera una incapacidad laboral o de movilidad superior a un mes.
-
Coacción (art. 149 bis, segundo párrafo): Contempla condenas de 2 a 4 años de cárcel para quien hiciere uso de amenazas con el propósito de obligar a otro a hacer u omitir algo contra su voluntad.
-
Amenazas (art. 149 bis, primer párrafo): Dispone de 1 a 3 años de prisión por amedrentar de manera explícita a la víctima o a terceros.
Al tratarse de un concurso real de delitos, la escala penal aplicable se acumula, lo que complica la situación procesal de Cichero y fundamenta el pedido de prisión preventiva por parte del Ministerio Público Fiscal.
La prueba clave: los escalofriantes videos del geriátrico
El expediente judicial cuenta con material audiovisual concluyente registrado por el sistema interno de monitoreo de la residencia geriátrica. En una de las secuencias, se observa a Cichero manipulando de forma brusca a una residente de 93 años en silla de ruedas, al tiempo que le propina insultos y vejámenes verbales de extrema violencia.
En otra de las grabaciones incorporadas a la causa, el acusado agrede físicamente con un utensilio de cocina a otra abuela de 83 años mientras le daba de comer, causándole un corte en el labio. Asimismo, la causa sumó la denuncia de una expromotora de salud del hogar, quien relató haber recibido mensajes amenazantes por WhatsApp por parte de Cichero luego de haber advertido a los dueños sobre los maltratos.
