Una historia de perseverancia y de ejercicio pleno de la ciudadanía se vivió este domingo en Añatuya. Francisca Sandoval votó por primera vez en su vida en la mesa 1723 de la Escuela Técnica, luego de años de no poder ejercer ese derecho por inconvenientes vinculados con su documentación.
La mujer logró obtener este año un nuevo Documento Nacional de Identidad (DNI), lo que permitió que finalmente su nombre figurara en el padrón electoral y pudiera participar de los comicios.
Según relataron sus familiares, durante mucho tiempo Francisca estuvo imposibilitada de votar porque al menos tres personas aparecían registradas con el mismo número de documento, una situación que impedía que fuera incorporada correctamente a los padrones.
Una jornada electoral cargada de emoción
La jornada estuvo cargada de emoción. Familiares, nietos, amigos y vecinos del barrio La Leñera la acompañaron hasta el establecimiento educativo para compartir un momento que esperaron durante años.
“Nunca es tarde para alzar la voz. Esto también es democracia: que nadie se quede afuera. Sentimos orgullo y emoción al acompañarla. Aquí estamos toda su familia, nietos, amigos y vecinos del barrio La Leñera, que supieron de nuestra lucha de años”, expresaron sus seres queridos.
La historia de Francisca refleja la importancia del derecho al voto y del acceso a la identidad como pilares fundamentales de la democracia. Después de una larga espera, pudo cumplir por primera vez con su deber cívico y hacer oír su voz en las urnas.
