Cinco hermanas, una infancia marcada por el abuso y cinco años de silencio: comenzó el juicio contra el acusado
Natalia y Ana María contaron a La Mañana de Info el calvario que soportaron tras quedar huérfanas y pasar a vivir junto a una tía, cuyo esposo las abusaba.

Hoy comenzó el juicio contra Osvaldo Viotti chofer de una empresa de servicios fúnebres fue acusado de abusar sexualmente de niñas que quedaron huérfanas y bajo el cuidado de familiares en el barrio 25 de Mayo de la ciudad de La Banda.
La historia que llegó a los tribunales comenzó en 2014, cuando seis hermanos quedaron huérfanos. Su madre había fallecido a causa de un cáncer de útero y, mientras permanecía internada, su padre murió en un accidente de tránsito cuando se dirigía al hospital para visitarla.
Después de aquella tragedia familiar, los hermanos quedaron bajo el cuidado de una tía materna y su pareja. Según la acusación, fue durante ese período cuando comenzaron los abusos y distintos episodios de maltrato que las víctimas aseguran haber padecido durante años.
Calvario familiar
“Nos animamos a hacer las denuncias recién en 2023, pero los casos de abusos vienen desde el 2014, desde que ellos (el acusado y la tía materna) se hicieron cargo de mis hermanos”, relató Ana María, una de las víctimas, en diálogo con La Mañana de Info.
La acusación sostiene que al menos tres de las niñas habrían sido víctimas de abusos sexuales por parte de la pareja de su tía. Durante el proceso judicial, además, una de las víctimas declaró mediante Cámara Gesell y, según se informó, la Justicia consideró acreditado el abuso sexual con acceso carnal a partir de ese testimonio.
Pero la violencia que recuerdan las hermanas no se habría limitado a los abusos sexuales. También denunciaron golpes, agresiones verbales y distintas formas de maltrato durante los años en los que permanecieron bajo aquel cuidado familiar.
“Sufrimos todo tipo de maltratos, verbales, nos pegaban. Una de mis hermanas sí sufrió acceso carnal y fue la primera que se animó a denunciar”, contó a MDI, Natalia, otra de las víctimas.
La denuncia formal recién llegó en marzo de 2023, casi nueve años después de que, según las víctimas, comenzaran los hechos. Para entonces, aquellas niñas habían crecido y cargaban con una historia que, durante años, había permanecido en silencio.
Esperando que se haga justicia
Ahora, las hermanas Cisneros y Acuña volvieron a poner sus historias frente a la Justicia. No solo buscan una condena para el acusado: también intentan cerrar una etapa de sus vidas marcada por la pérdida de sus padres, la violencia y los abusos que aseguran haber sufrido.
Natalia contó que todavía intenta reconstruir su vida y afrontar las consecuencias de lo vivido. “Trato de sobrellevar mi vida, hoy voy a un psicólogo. Tengo un hijo, estoy casada y no quiero que a mi hijo le pase lo que a mí me pasó”, expresó.
En medio de ese dolor, encontró también una forma de sostenerse: “Me acompaña y eso me sirve para salir adelante”, señaló al referirse al acompañamiento que recibe.
El juicio comenzó este martes y el próximo viernes se conocerá la sentencia. Para las hermanas, ese día será mucho más que el cierre de un proceso judicial: será el momento en que esperan obtener una respuesta después de años de silencio y de una infancia que, según sus relatos, quedó atravesada por una tragedia familiar y por hechos que hoy buscan que la Justicia esclarezca y sancione.



