Nació con apenas 500 gramos y sobrevivió: la historia de un milagro que emociona a Quimilí
La bebé nació a las 5.08 y, debido a su extrema prematurez, necesitó reanimación y cuidados especializados antes de ser derivada al Hospital Regional Ramón Carrillo.

Una emergencia obstétrica puso a prueba al equipo de salud del Hospital Zonal de Quimilí, donde profesionales debieron intervenir de manera inmediata ante el nacimiento de una bebé de aproximadamente 24 semanas de gestación y apenas 500 gramos de peso.
La situación se inició durante la madrugada, cuando Patricia Soria, de 24 años y vecina del barrio Triángulo, ingresó al centro sanitario cursando su cuarta gestación y con signos de trabajo de parto.
La paciente fue evaluada inicialmente por la obstetra Leta Chávez y el médico Walter Bonifacio. Frente a las características del embarazo, se dio intervención al ginecólogo de guardia y se activó el circuito de atención correspondiente a un embarazo de alto riesgo.

En paralelo, el hospital se comunicó con la red sanitaria provincial para organizar una eventual derivación hacia un establecimiento de mayor complejidad. Sin embargo, la evolución de la situación hizo que el nacimiento fuera inminente.
Una intervención contrarreloj
A las 5.08, nació una bebé de sexo femenino con un peso de solo 500 gramos, en un contexto de extrema prematurez que requería una intervención inmediata.
El personal sanitario puso en marcha el protocolo de recepción y reanimación neonatal. Las primeras maniobras estuvieron orientadas a estabilizar a la recién nacida y sostener sus funciones vitales, con asistencia respiratoria mediante oxígeno, masajes, canalización y medidas destinadas a conservar su temperatura corporal.
En el procedimiento participaron Romina Bustos, Dora Amaya, Soledad Cisterna y el Dr. Walter Bonifacio, mientras que María Rosa Almaraz tuvo a su cargo la identificación de la recién nacida.
El desafío no terminó con el nacimiento. Por sus características, la bebé necesitaba atención en una unidad neonatal equipada para recibir pacientes con un grado tan elevado de prematurez.
Traslado en incubadora al Hospital Regional
Una vez que el equipo logró estabilizarla dentro de las posibilidades del Hospital Zonal, se concretó la derivación hacia el Hospital Regional Ramón Carrillo, en la ciudad de Santiago del Estero, donde cuentan con el servicio especializado para estos casos.
El traslado se realizó con aislamiento térmico, dentro de una incubadora y con asistencia de oxígeno, condiciones fundamentales para reducir los riesgos durante el recorrido.
La bebé fue acompañada durante el traslado por la enfermera Marcela Villalba, mientras que Pablo Rodríguez estuvo a cargo de la conducción de la ambulancia.
La recién nacida quedó bajo atención del servicio de Neonatología del Hospital Regional, donde continuará internada y recibirá los cuidados especializados que requiere debido a su extrema prematurez.
El trabajo coordinado detrás de la emergencia
La directora del Hospital Zonal de Quimilí, Dra. Mirtha Mendoza, puso en valor la intervención conjunta de los distintos integrantes del equipo sanitario.
El objetivo central, explicó, fue responder con rapidez ante una situación de extrema complejidad, lograr la estabilización inicial de la bebé y garantizar que pudiera llegar en las mejores condiciones posibles a un centro preparado para continuar con su atención.




