Jeremías Luna, el joven de Doña Luisa que volvió a Santiago con el título de médico
Para sus padres, que acompañaron el camino y realizaron numerosos sacrificios, el logro de Jeremías representa un orgullo enorme.

Hay historias que se escriben con esfuerzo, distancia y perseverancia. La de Jeremías Luna comenzó en la localidad de Doña Luisa, departamento Guasayán, en el interior de Santiago del Estero, y tuvo como destino una profesión que hoy llena de orgullo a toda su familia: se recibió de médico.
Jeremías cursó sus estudios secundarios en el Liceo Policial de Santiago del Estero y luego decidió apostar por la universidad pública. Viajó a Tucumán para estudiar Medicina en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), lejos de su familia y de su provincia.
Para los Luna, el título representa mucho más que un logro académico. “Es el fruto del esfuerzo de toda una vida, de una historia de lucha”, contaron a Info del Estero sus familiares.


Una gran perseverancia
Hace más de 20 años, la familia Luna se instaló en la ciudad capital de Santiago del Estero. Su padre trabajó durante años en el Ingenio Concepción, en San Miguel de Tucumán, y actualmente está jubilado.
Jeremías tiene cinco hermanos. En el camino familiar también hubo una pérdida que dejó una huella profunda: uno de ellos falleció prematuramente y dejó a su propia familia. Su recuerdo estuvo presente durante todo el recorrido de Jeremías.
“Vivimos también un dolor grande, la partida prematura de uno de nuestros hermanos, que se fue dejando también su familia. Su recuerdo está presente en cada paso que damos, y en este logro de hoy también lo sentimos acompañándonos”, expresó uno de los hermanos de Jeremías.
A cientos de kilómetros de casa
Convertirse en médico implicó años de estudio, sacrificios y una vida lejos de Santiago del Estero. Jeremías tuvo que adaptarse a otra provincia, sostener sus estudios y atravesar las dificultades propias de vivir lejos de su familia.
“Para que este sueño fuera posible, hubo mucho sacrificio. Nuestro hermano se fue a estudiar a la provincia de Tucumán, lejos de casa, con todo lo que eso implica”, relató su hermano.
Y agregó: “Fueron años de estudio, de distancia, de ahorrar y de no rendirse, porque venimos ‘desde abajo’, sin facilidades, construyendo todo paso a paso”.

Un título que también lleva un nombre
La emoción de la familia Luna se multiplicó al momento de celebrar el título. Para sus padres, que acompañaron el camino y realizaron numerosos sacrificios, el logro de Jeremías representa un orgullo enorme.
“Que hoy sea Médico es un orgullo enorme para mis padres que lo dieron todo. Es un orgullo para nosotros. Y también es un homenaje a ese hermano que partió joven y que hubiera celebrado esto con el alma”, expresó su hermano.
“Sentimos que este título también lleva su nombre”, añadió.
Orgullo familiar
Ahora, con el título de médico en sus manos, Jeremías regresa a Santiago del Estero con una historia que comenzó en una pequeña localidad del interior y que atravesó aulas, kilómetros y sacrificios hasta alcanzar una meta.
Su familia espera que su recorrido también sirva como mensaje para otros jóvenes del interior: “Cuando hay familia, trabajo, perseverancia y fe, los sueños se alcanzan, aunque cueste. Y que los que ya no están, también nos acompañan en los momentos más felices”.




