“Es alarmante la cantidad de casos de sífilis”: advierten que la infección también puede provocar hipoacusia en bebés
La fonoaudióloga María Jimena Conesa explicó cómo la infección durante el embarazo puede convertirse en un factor de riesgo para la audición del bebé. Remarcó la importancia de los controles y del tratamiento temprano.

La sífilis durante el embarazo no solo representa un riesgo para la salud de la madre, sino que también puede afectar al bebé y generar complicaciones que, en algunos casos, pueden manifestarse años después. En Santiago del Estero, profesionales vinculados al Programa de Hipoacusia del Hospital Regional advierten sobre el incremento de casos y remarcan la importancia de los controles durante la gestación.
En diálogo con La Mañana de Info, la fonoaudióloga María Jimena Conesa, integrante del Programa de Hipoacusia del Hospital Regional, contó cómo se trabaja con los recién nacidos que presentan factores de riesgo y señaló que la cantidad de casos de sífilis detectados actualmente resulta preocupante.
“Muchísimos. Últimamente, la verdad que es alarmante la cantidad de sífilis, HPV, que está instalado en la provincia y mucha hipoacusia a consecuencia de eso”, afirmó la profesional.
Qué controles se realizan a los recién nacidos
Conesa explicó que, cuando una madre llega con un bebé recién nacido, el equipo de salud realiza una serie de preguntas para identificar posibles factores de riesgo auditivo.
Entre ellos se encuentran los antecedentes familiares de personas sordas, los controles realizados durante el embarazo y determinadas infecciones que pueden afectar al bebé, entre ellas toxoplasmosis, sífilis y citomegalovirus, conocidas dentro del grupo de infecciones TORCH.

También se consulta si el bebé permaneció internado en neonatología, durante cuánto tiempo, si necesitó respirador artificial u oxígeno y si recibió determinados medicamentos considerados ototóxicos.
“Dependiendo del factor de riesgo, es la cantidad de controles que le hacemos a los niños posteriormente”, explicó la fonoaudióloga.
Entre los medicamentos mencionados se encuentran algunos antibióticos utilizados habitualmente en neonatología, como la gentamicina y la ampicilina, que pueden ser considerados factores de riesgo para la pérdida auditiva dependiendo de las circunstancias clínicas y la exposición.
La sífilis puede transmitirse de la madre al bebé
La sífilis es una infección causada por la bacteria Treponema pallidum. Cuando una mujer embarazada tiene la infección y no recibe un tratamiento adecuado, la bacteria puede atravesar la placenta y llegar al feto, provocando sífilis congénita.
La infección puede aumentar el riesgo de complicaciones durante el embarazo y el nacimiento, entre ellas parto prematuro, bajo peso, aborto espontáneo y muerte fetal.
Además, algunos bebés pueden nacer sin síntomas evidentes. Esto vuelve especialmente importantes los controles prenatales y los estudios indicados durante el embarazo.
Entre las manifestaciones que pueden aparecer en los primeros años de vida se encuentran lesiones en la piel, ictericia, aumento del tamaño del hígado y el bazo, secreción nasal e inflamaciones óseas.

El vínculo entre la sífilis congénita y la pérdida auditiva
Una de las posibles consecuencias de la sífilis congénita no tratada es la hipoacusia neurosensorial, que puede aparecer como una manifestación tardía de la infección.
La pérdida auditiva puede presentarse durante la infancia e incluso años después de la infección inicial. En estos casos, el daño puede comprometer estructuras relacionadas con la audición y generar una pérdida progresiva o de aparición repentina.
La hipoacusia neurosensorial es, además, uno de los componentes clásicos de la denominada tríada de Hutchinson, junto con la queratitis intersticial y determinadas alteraciones dentales.
Por eso, la detección de una infección durante el embarazo no debe ser considerada un dato menor: permite iniciar el tratamiento y establecer controles sobre la salud del bebé.
Cómo se controla la audición de los bebés con factores de riesgo
Conesa detalló que los bebés que presentan algún factor de riesgo son convocados para controles específicos. “Los llamamos siempre, cuando tienen este factor de riesgo, a control al mes”, explicó.
Si el resultado requiere seguimiento, se realizan nuevas evaluaciones, por ejemplo a los tres meses, y los controles continúan de acuerdo con la evolución y los resultados obtenidos.
En caso de detectarse una posible pérdida auditiva, el equipo realiza diferentes estudios objetivos y posteriormente complementa la evaluación con pruebas subjetivas para confirmar el diagnóstico.
Una vez diagnosticada la hipoacusia, se analiza la necesidad de equipar al paciente con audífonos y se inicia el proceso de rehabilitación auditiva, fundamental para acompañar el desarrollo de la comunicación y el lenguaje.

La importancia de detectar la sífilis durante el embarazo
La sífilis congénita es una enfermedad que puede prevenirse en gran medida mediante el diagnóstico y tratamiento oportuno de la madre durante el embarazo.
Por eso, los controles prenatales y los análisis de sangre indicados por los profesionales son fundamentales. Cuando la infección es detectada, el tratamiento con penicilina permite reducir significativamente el riesgo de transmisión al bebé y sus posibles complicaciones.
La advertencia de los profesionales del Hospital Regional apunta justamente a reforzar esa prevención: una infección que puede parecer poco relevante para una persona adulta puede convertirse en un importante factor de riesgo para la salud de un bebé si no es detectada y tratada a tiempo.
Acompañamiento después del diagnóstico
La profesional también destacó el trabajo de contención que realizan los equipos de salud con las familias.
“La idea es que estén aquí, que se sientan contenidos, que se sientan acompañados”, señaló Conesa, al referirse al acompañamiento de los niños hasta que puedan continuar su atención en instituciones educativas o espacios especializados.




