Régimen Penal Juvenil: Qué pasará con los menores de 14 a 16 años que cometan delitos
Desde este sábado, la ley cambió para quienes cometan delitos y tengan entre 14 y 16 años. Podrán recibir prisión efectiva. Conocé en qué casos.

El nuevo Régimen Penal Juvenil comenzó a regir este sábado 5 de septiembre en Argentina y establece cambios en la manera en que la Justicia abordará los delitos cometidos por adolescentes. La principal modificación es la reducción de la edad de imputabilidad, que pasa de los 16 a los 14 años.
La nueva normativa había sido sancionada por el Congreso a fines de febrero y publicada en el Boletín Oficial el 9 de marzo. El artículo 52 estableció que las modificaciones comenzarían a aplicarse 180 días después de su publicación, plazo que se cumplió este sábado.
Con el nuevo régimen, los adolescentes de 14 y 15 años podrán ser imputados, procesados y eventualmente condenados penalmente por los delitos que cometan. Esto representa un cambio respecto de la legislación anterior, que establecía que los menores de 16 años no eran punibles.
Sin embargo, la nueva ley no implica que cualquier adolescente de 14 o 15 años que cometa un delito vaya automáticamente a prisión.
Qué pasará con los menores de 14, 15 y 16 años
La posibilidad de aplicar una pena de prisión dependerá principalmente de la gravedad del delito y de la pena prevista para ese hecho.
Cuando el delito tenga prevista una pena de hasta tres años de prisión, no podrá imponerse una condena de cárcel efectiva. En esos casos, la Justicia podrá disponer medidas alternativas, entre ellas amonestaciones, asistencia a programas educativos, prohibición de contacto con la víctima, trabajos comunitarios o monitoreo electrónico.
Para los delitos cuya pena supere los tres años y llegue hasta los diez años, también podrán aplicarse sanciones alternativas bajo determinadas condiciones. Entre ellas se contempla que no haya existido muerte de la víctima ni violencia física o psíquica grave, que el adolescente no registre condenas anteriores ni otros procesos firmes en trámite y que exista un dictamen pericial favorable, además de la intervención del fiscal y la audiencia de la víctima.
En los casos considerados más graves, sí podrá disponerse una condena de prisión efectiva. La nueva normativa establece que la pena máxima para adolescentes será de 15 años y no podrá aplicarse prisión perpetua.
Qué cambia para los adolescentes de 16 y 17 años
El nuevo régimen también modifica la situación de quienes tienen 16 y 17 años. Con la normativa anterior, estos adolescentes eran punibles cuando el delito tenía prevista una pena superior a dos años de prisión. Ahora podrán ser imputados y sancionados por los delitos contemplados en el nuevo régimen, aunque la prisión efectiva seguirá dependiendo de la gravedad del hecho y de las condiciones establecidas por la ley.
De esta manera, la entrada en vigencia del Régimen Penal Juvenil modifica el tratamiento judicial de los adolescentes que cometen delitos y establece un sistema que diferencia las consecuencias según la edad, la gravedad del hecho y la pena prevista para cada delito.
La implementación del nuevo régimen marca así un cambio significativo respecto del sistema anterior, al incorporar a los adolescentes de 14 y 15 años dentro del ámbito de responsabilidad penal juvenil.




