La ropa importada gana terreno y hunde a la industria textil
La producción cayó 24,4% en un año, mientras el sector alerta por la apertura importadora, la pérdida de empleo y fábricas con baja actividad.

Los productos textiles importados ya ocupan cerca del 70% del mercado argentino, cuando históricamente la oferta se repartía en partes iguales entre producción nacional y extranjera, según datos de la Fundación Pro Tejer.
El avance se da en un escenario de fuerte retroceso de la actividad local: en el primer semestre la producción cayó 24,4% respecto de 2025 y las fábricas trabajaron apenas al 39% de su capacidad instalada.
Más importaciones, menos producción local
Entre enero y junio ingresaron al país 177.356 toneladas de productos textiles e indumentaria por u$s911 millones. Si bien el volumen total bajó 20% interanual, los productos terminados crecieron: la indumentaria subió 62% en toneladas y las confecciones para el hogar, 26%. En cambio, insumos como hilados y tejidos, vinculados a las primeras etapas de la cadena, cayeron con fuerza.
La industria cuestiona las condiciones de competencia
Para la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), el problema no es la apertura comercial en sí, sino la "competencia fraudulenta": las empresas locales enfrentan alta carga tributaria, costos elevados y dificultades de financiamiento, mientras plataformas como Shein y Temu venderían sin pagar aranceles.
El reclamo apunta a la subfacturación
FITA sostiene que más del 70% de las importaciones ingresa a valores muy por debajo de los antecedentes del sector, y pide aplicar la normativa vigente para recuperar condiciones de competencia.
Cierres de fábricas y pérdida de empleos
El deterioro se refleja en el cierre de 330 establecimientos y la pérdida de 15.468 empleos en un año, según FITA. En 2026 cerraron otros 115 en los primeros cuatro meses, con la producción cayendo 26,5%. Alter SAIC, con larga trayectoria, pidió concurso preventivo por la caída de actividad y el avance importador.




