Santiago del Estero: ¿hay más hinchas de Boca o de River?
La discusión la abrió un partidario del Millonario al asegurar que en nuestra provincia hay más hinchas de River que de Boca. Yo lo pongo en duda, aunque tampoco me animo a jugarme por ninguno.

EL TRIBUNERO…(el original)
Seguramente dirán que vengo reiterativo o que se me quemaron los libros. Pero las redes sociales siempre encuentran la manera de darme un tema para debatir. Como buen futbolero, entre los tantos reels que miro, me apareció uno de Yaka, panelista partidario de River en Picado TV. Un streaming donde abundan las chicanas y, por momentos, parece más importante hacer enojar al rival que explicar las virtudes del equipo propio.
¿Y qué dijo Yaka? Que «en Santiago del Estero hay más hinchas de River que de Boca». Y agregó: «Aunque muchos piensen lo contrario». Ahí ya me dejó pensando: si tantos creen lo contrario, ¿en qué se basa para afirmarlo con tanta seguridad?
Aprovecho entonces para poner el tema sobre la mesa en Info Stream. Tenemos al conductor Leo Rodríguez, plumífero de nacimiento; a Maru Lobos, más bostera que poner la pelopincho en la vereda; detrás de cámara, a Álvaro y Nico, gallinas —aunque dudo que desde la cuna—; y a Román, que, como todo Román, es de Boca. Material para discutir sobra.
No me gusta el quilombo, pero los siento bastante inseguros cuando les pido un dato que respalde su postura.
Que Boca y River pueden llenar el Madre de Ciudades, nadie lo discute. Que sus camisetas aparecen en cada barrio, tampoco. Y cuando alguno sale campeón, la plaza Libertad se llena de festejos. Pero vamos a la pregunta concreta: ¿cuál de los dos tiene más hinchas en Santiago del Estero?
Me gustaría escuchar a las filiales de River y a las peñas de Boca. Quizás tengan algún fundamento más sólido que la impresión de cada uno. Mientras tanto, yo no me animo a dar un ganador. ¿Ustedes sí?
Y cambiando de tema: qué buen fin de semana les espera a algunos. Sus equipos no juegan, así que, por una vez, se van a ahorrar el disgusto de renegar o sufrir otra derrota.




