Una jubilada donó su casa a sus vecinos, la abandonaron en un geriátrico y la Justicia revocó la propiedad
La mujer, oriunda de Chascomús, había cedido su única vivienda a una pareja de confianza. Tras quedar sin asistencia, recurrió a la Justicia y logró recuperar la titularidad del inmueble.

Una mujer de 94 años, oriunda de Chascomús, logró recuperar su casa luego de que la Justicia revocara la donación que había realizado años atrás a una vecina y su esposo. El tribunal consideró acreditada una situación de “ingratitud” debido a la falta de asistencia cuando la jubilada atravesaba un momento de vulnerabilidad.
La historia comenzó en 2018, cuando la mujer, que no tenía hijos y atravesaba problemas de salud, decidió ingresar a un geriátrico. Hasta ese momento, la vecina beneficiada con la donación era una persona de confianza que la ayudaba con distintos trámites, incluido el cobro de su jubilación.
La denuncia de abandono y el reclamo judicial
Según se acreditó durante el proceso judicial, después de concretarse la donación la pareja dejó de asistirla. Entre otras situaciones, no le acercaban productos de higiene, no la acompañaban a consultas médicas ni a sesiones de kinesiología y tampoco respondían a sus pedidos de ayuda. Finalmente, una amiga fue quien la retiró del geriátrico al encontrarla en un estado de deterioro.
La jubilada primero reclamó asistencia mediante una carta documento y luego inició una demanda. Ante la falta de respuesta, también recurrió a la Justicia para solicitar la revocación de la donación. La Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de Dolores confirmó la sentencia de primera instancia y dejó sin efecto la transferencia de la propiedad.
Los jueces consideraron que estaba acreditada la causal de ingratitud prevista en el artículo 1571 del Código Civil y Comercial. Además, señalaron que la obligación de asistencia no se limita a brindar comida o vivienda, sino que también puede comprender atención médica, higiene, traslados, kinesiología y cuidados personales. Tras recuperar su casa, la mujer decidió realizar un testamento para dejar la propiedad a la amiga que la había ayudado durante los últimos años.




