Estudiantes estalló contra el arbitraje: las tres polémicas que marcaron la final ante Central
El penal sobre Copetti, la no expulsión de Elías Verón y una posible mano sobre el final desataron los reclamos del conjunto platense, que cayó 3-1 ante Rosario Central y terminó protagonizando un escandaloso cierre.

La final de la Supercopa Internacional entre Rosario Central y Estudiantes terminó con el Canalla como campeón, luego de imponerse por 3-1 en Santiago del Estero, pero el partido estuvo marcado por distintas polémicas que generaron fuertes reclamos del conjunto platense.
Fueron tres las jugadas que despertaron la bronca de Estudiantes y que terminaron derivando en un escandaloso final, con piñas y corridas entre los jugadores en el túnel del Estadio Único Madre de Ciudades y una irónica reacción de Juan Sebastián Verón, presidente del club platense, desde la tribuna.
La primera situación polémica se produjo cuando el reloj marcaba 52 minutos, después de que se adicionaran 12 minutos antes de decretar el final. Allí, tras una disputa con Leandro González Pirez, Copetti cayó sobre la línea del área y acusó un golpe del defensor.
Ante la duda respecto de si el contacto se había producido dentro o fuera del área, el VAR llamó a Herrera. En un primer momento, el árbitro consideró que el delantero se había tirado, pero finalmente modificó su decisión y sancionó penal.
La decisión generó inmediatamente los reclamos de todo Estudiantes. Incluso, el entrenador del León, Alexander Medina, gesticulaba y protestaba desde la banda. Sin embargo, Herrera mantuvo su decisión y Di María convirtió el penal para marcar el segundo gol de la tarde.
En medio de las protestas, las cámaras de televisión enfocaron una de las tribunas, precisamente en el sector donde se encontraba Juan Sebastián Verón. La Brujita, de manera irónica, sonreía y aplaudía al árbitro.
La segunda polémica: la no expulsión de Elías Verón
El segundo tiempo tuvo otra acción que generó fuertes reclamos. Elías Verón cometió una infracción sobre el delantero Adolfo Gaich que los jugadores de Estudiantes consideraron merecedora de tarjeta amarilla.
La situación tomó mayor relevancia porque el defensor ya estaba amonestado, por lo que una segunda amarilla hubiera significado su expulsión. Sin embargo, Herrera solamente cobró la infracción y decidió no expulsarlo.
Curiosamente, y a pesar de que lo había mandado a la cancha en el entretiempo, el entrenador del conjunto rosarino, Jorge Almirón, decidió rápidamente sacar a Verón del partido para evitar que recibiera la segunda amarilla.
La decisión volvió a generar malestar en Estudiantes y elevó todavía más la tensión en el encuentro.
La posible mano que volvió a encender los reclamos
Cuando el Pincha continuaba buscando el empate, llegó la tercera jugada polémica. Después de un cabezazo de Gaich dentro del área, la pelota pareció impactar entre el pecho y el brazo de Ignacio Ovando.
Si bien no quedó del todo claro si hubo mano, los jugadores de Estudiantes reclamaron inmediatamente la situación. Sin embargo, Herrera ni siquiera fue llamado por el VAR para revisar la jugada, algo que volvió a generar la bronca de los futbolistas del conjunto platense.
Las tres situaciones terminaron formando parte de una noche cargada de tensión en Santiago del Estero, que tuvo a Rosario Central campeón de la Supercopa Internacional tras el 3-1, pero también un cierre escandaloso con enfrentamientos entre los protagonistas y fuertes reclamos de Estudiantes por las decisiones arbitrales.




